‘La mesita del comedor’ – La peor decisión de su vida
‘La mesita del comedor’ es la primera película en solitario de Caye Casas, responsable junto a Albert Pintó de ‘Matar a Dios‘, una de esas producciones que aún sin ser gran cosa se agarran a tu memoria prácticamente de por vida. Lo mismo ocurre con ‘La mesita del comedor’, película que al igual que aquella cuenta con un planteamiento que instantáneamente nos pone a su favor. Lástima que haya más planteamiento que chicha. O que película.
Al igual que su ópera prima, ‘La mesita del comedor’ viene a ser un «cortometraje alargado» que carece de las hechuras necesarias para en última instancia funcionar o comportarse como película, que es de lo que se supone que se trata. La idea es tentadora y en algún momento muestra visos de terminar de explotar de alguna manera, si bien ya desde el principio se percibe una excesiva dilatación de los escasos acontecimientos que presenta.
Porque en realidad, una vez planteada la situación, apenas pasa nada. Se trata de una larga, muy larga y repetitiva espera hasta que llegue lo inevitable. Y fin. Casas no se molesta en buscarle las cosquillas a una recreación dramatizada de una noticia de sucesos equivalente a aquel infame partido entre el Valladolid y el Celta de Vigo de 1994: 90 minutos durante los que se ha limitado a aguantar el balón hasta que el árbitro pitase el final.

Por Juan Pairet Iglesias
@Wanchopex

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