Actores de Joker: Ranking de apariciones en cine
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Joker, también conocido en México como Guasón, suele encabezar todas las listas con los mejores villanos en la historia del cómic. No es para menos, pues el demencial personaje ha desatado el terror en Gótica en incontables ocasiones desde su primera aparición en 1940, convirtiéndose así en el rival más importante de Batman.
Estas características impresas también le convirtieron en un adversario recurrente de las adaptaciones cinematográficas del murciélago, el cual ha estado presente en cada una de las franquicias creadas hasta ahora. Esta relevancia ha provocado que muchos aficionados se pregunten cuál es el mejor Joker de todos. A continuación nuestro veredicto.
Nota: Esta lista sólo incluye versiones cinematográficas en live-action.
¿Cuánto actores han interpretado al Joker?
Hasta el momento son seis los histriones que han encarnado al Príncipe Payaso del Crimen de Gótica en producciones cinematográfica en acción real.
Barry Keoghan (The Batman, 2022)

El último lugar por default. Una de las grandes sorpresas de The Batman fue la incursión de Barry Keoghan como una nueva versión del Joker. No obstante, el personaje solo aparece brevemente, y casi totalmente en oscuridad, en una de las escenas finales. Aunque en la película se le acredito como “Recluso de Arkham”, Reeves confirmó a Variety en 2022 que Keoghan efectivamente interpretaba al Joker. “No es una de esas escenas de créditos finales de Marvel o DC en las que dices, ‘¡Oye, aquí está la próxima película!’ De hecho, no tengo idea de cuándo o si volveremos a ese personaje en las películas”. Hasta que volvamos a verlo en pantalla tendremos material para reposicionarlo en este conteo.
Jared Leto (Escuadrón Suicida, 2016)

Jared Leto pretendía convertirse en el más temible de todos los payasos, pero nunca encontró la fórmula para lograrlo. Su proceso de preparación inicial implicó el estudio de videos criminales para imitar la calma y frialdad con que operan algunos delincuentes, pero su posterior inmersión nunca entendió la psicología de los psicópatas y sólo se quedó en los superficiales procesos de intimidación. Esto puede apreciarse en su distanciamiento deliberado del resto del elenco, el envío de objetos incómodos como ratas, balas o condones usados, y el ensayo de risas en sitios públicos para encontrar la más incómoda de todas. Todo esto complementado por una caracterización dominada por demenciales tatuajes que buscaban emular el estilo de Charles Manson.
Esta pobre construcción se vio todavía más afectada por un guion que relegó al villano a un rol secundario y una edición que redujo su presencia al mínimo indispensable para no opacar la historia central. Esto resultó en el Joker más pobre e intrascendente hasta ahora, una situación especialmente lamentable si consideramos que es el perteneciente al gran universo cinematográfico de DC Comics. Su futuro por ahora es incierto y todas las secuelas de su locura quedarán en manos de la mejor recibida Harley Quinn.
Cesar Romero (Batman: La película, 1966)

Hay quienes piensan que el Joker de Cesar Romero es demasiado infantil y que su buena aceptación entre las audiencias actuales sólo se debe a la nostalgia provocada por la franquicia sesentera. Nadie puede negar que es demasiado alocado y colorido, con un estilo que deambula entre la caricatura y el arte pop, y muy alejado de la psicopatía que ha caracterizado a las encarnaciones más recientes. Aun así, este inocente payaso también tiene su lado perturbador, el cual radica en su comportamiento excesivamente absurdo comparado con los otros villanos de la galería gótica y que saca a relucir la fobia a los payasos originada en el siglo XIX e intensificada hacia finales del XX. Su impacto fue tal, que algunos aficionados lo siguen considerando la encarnación definitiva.
Joaquin Phoenix (Joker, 2019; Joker: Folie à Deux, 2024)

Parecía improbable que un actor como Joaquin Phoenix tuviera interés en las adaptaciones de comics, hasta que se preguntó “¿por qué no tomar uno de estos personajes y hacer una película de bajo presupuesto, que sea más un estudio del personaje, y por qué no hacerlo con un villano?”. Fue así como nació su Joker, cuyo proceso de preparación requirió estudiar pacientes psiquiátricos para entender su psicología y emular sus dolorosas risas, así como perder más de 20 kilos para capturar la decadencia del personaje. Esto, aunado a su enorme talento, resultó en una de las interpretaciones más destacadas de los últimos tiempos, pero también una de las más controvertidas.
El actor ha reiterado que nunca tuvo la intención de que el público empatizara con el personaje, pero la exaltación de su tragedia en una sociedad fallida provocó muchos debates sobre la aparente victimización del villano y la presunta justificación de sus métodos, lo que ha sido leído como una incitación a la violencia. Una lectura injusta para cualquier forma de expresión artística y que quizá derivó en una secuela pobremente recibida que dejó en claro que Arthur Fleck no era una figura para venerar. En cualquier caso, su pobre ejecución debería ser atribuida al guion y la dirección, no al histrión.
Jack Nicholson (Batman, 1989)

Jack Nicholson es uno de los mejores actores de todos los tiempos, siendo Joker uno de sus papeles más aclamados gracias al equilibrio que encontró entre la alocada interpretación de Romero, la criminalidad explorada en los villanos del viejo cine negro y la tiranía del personaje impreso. Más destacado aún es que fusionó todos estos elementos sin sacrificar su esencia y su estilo personal, lo que suele atribuirse a que Tim Burton le dio todas las libertades para la construcción del personaje, pero también a que en ocasiones lo filmó sin que se percatara, lo que resultó en una labor altamente teatralizada pero que nunca perdió la naturalidad. La actuación de Nicholson resultó clave para los buenos resultados de Batman, así como para el renacimiento de las adaptaciones de comics.
Heath Ledger (El caballero de la noche, 2008)

Algunos piensan que la leyenda de Heath Ledger como Joker radica en su trágico deceso poco antes del estreno, pues todavía se piensa que el exhaustivo proceso de inmersión acentuó una depresión que le aquejaba desde hace tiempo, aun cuando Christopher Nolan reiteró hasta el cansancio que el actor nunca mostró problemas para salir del personaje entre tomas. Lo cierto es que su éxito se debe al talento del australiano demostrado previamente en títulos como Secreto en la montaña (2005) y I’m Not There (2007), así como a su enorme profesionalismo que resultó en una elaborada preparación.
Se encerró durante varios días en la habitación de un hotel para comprender la anarquía y la hiperviolencia con repetidas visualizaciones de La naranja mecánica (1971), profundizar en el personaje con distintos comics y encontrar una voz suficientemente perturbadora que englobara las peores pesadillas de la sociedad actual. Pasó a la historia como el primer Oscar histriónico del subgénero, el histrión que mejor ha comprendido la psicología del payaso y el mejor villano en las adaptaciones de comics.

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