Cómo Chris Hemsworth superó su aburrimiento gracias a Thor: Ragnarok


El hijo de Odín comenzó como un héroe shakesperiano del MCU, así concebido por el director Kenneth Branagh en su película de 2011. Dos años después, su homólogo Alan Taylor tomó las riendas de la secuela que, tristemente, a la fecha se mantiene como una de las entregas menos afortunadas de la franquicia. Pero entonces llegó Thor: Ragnarok en 2017, la tercera cinta en solitario del Dios del Trueno interpretado por Chris Hemsworth, la cual —muchos argumentarán— es la producción que finalmente le brindó personalidad al personaje.

Y mínimo, Hemsworth le concede a Ragnarok haberlo salvado del aburrimiento.

En reciente conversación con Vanity Fair, Chris Hemsworth tuvo la encomienda de desmenuzar su trayectoria fílmica y compartir algunas reflexiones en torno a los títulos más destacados. Por supuesto, su presencia en el Universo Cinematográfico Marvel era un tema inevitable, así que el australiano optó por sincerarse y reveló que la franquicia no siempre le pareció el equivalente a visitar un parque de diversiones.

Lo decía, en particular, por el mal sabor de boca que le dejó Thor: Un mundo oscuro; la película de 2013 que suscitó en él un poco de decepción y un nulo entusiasmo. «No creí haber hecho crecer al personaje de ninguna manera. Y no pensé que le mostraría a la audiencia algo inesperado y diferente», declaró al medio. Afortunadamente, entonces llegó el director y humorista Taika Waititi, quien coincidió con Hemsworth en que era tiempo de llevar al Dios del Trueno por un camino distinto.

«Cuando apareció Ragnarok […] realmente quería romper el molde. Y se lo dije a Taika. Creo que la conversación que tuvimos fue que le dije: ‘Estoy muy aburrido de Thor’. Y él dijo: ‘Sí, yo también estoy muy aburrido de Thor’. Entonces decidimos no aburrirnos y cada vez que entraba en juego ese sentimiento, íbamos en una dirección diferente», comentó el actor.

La estrategia del cineasta neozelandés fue depender de la improvisación, lo cual condujo a que Thor y sus aliados —incluido el todopoderoso Hulk— mostraran una faceta cómica extravagante y desinhibida que además se distanciaba del humor tradicional del MCU. En alguno ocasión, Waititi aseveró que el 80% de la película estuvo improvisado, y que en pleno rodaje, Mark Ruffalo le cuestionaba cómo era que Marvel Studios no los hubiera despedido todavía.

Chris Hemsworth en Thor: Ragnarok (2017)

Pero la táctica surtió efecto. Thor: Ragnarok mereció un 93% de calificación en los Rotten Tomatoes y recaudó $853 millones de dólares en taquilla global. Pero más importante aún, rescató a Chris Hemsworth de su pesadumbre y aburrimiento, además de que otorgó una reinvención necesaria al simpático Thor.

«Acabamos por desmantelar el personaje», manifestó Chris Hemsworth a Vanity Fair. «Queríamos que fuera un poco más impredecible. Queríamos que estuviera en un conjunto diferente de circunstancias a las que había estado antes y también que el humor saliera a la luz».

Y agregó:

«Tuve una gran relación con Taika y tuvimos un gran sentido del humor. Bromeábamos entre nosotros y pensé: ‘Asegurémonos de incluir eso [en la película]’. Y entonces el personaje que [Taika Waititi] interpretó de Korg estaba allí. Así que fue mucho de… Éramos él y yo improvisando. Él y yo en nuestra versión más veraz de nosotros mismos».

Hemsworth y Waititi volvieron a hacer dupla para Thor: Amor y trueno, la venidera cuarta entrega de la saga del nórdico Vengador. Su estreno en salas mexicanas sucederá el próximo 7 de julio. Pasen aquí para conocer todos los detalles de la producción.

mm Tengo muy mala memoria. Por solidaridad con mis recuerdos, opto por perderme también. De preferencia, en una sala de cine.
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