Cannes 2026 – Diego Luna, Emmanuel Marre y James Gray entre lo mejor del festival
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El cine francés tuvo una fuerte presencia en la competencia oficial del Festival de Cannes 2026, pero seguramente ninguna cinta destacó tanto como Notre salut (A Man Of His Time) de Emmanuel Marre, la cual ganó muy merecidamente el Premio de Mejor Guion. En su primera película como director en solitario (debutó en la Semana de la Crítica con Zero Fucks Given en 2021), Marre se da a la tarea de presentar sin concesiones la historia de su bisabuelo, Henri Marre, durante la Francia ocupada por los nazis durante el Régimen de Vichy de 1940-1944, basándose en la correspondencia entre Henri y su bisabuela Paulette. En lugar de centrarse en un héroe o en un villano de la época, un recurso común en las historias de la Segunda Guerra Mundial, Marre nos presenta a un hombre ordinario de su tiempo, preparado a todo para sobrevivir y destacar en el régimen colaboracionista.
El magnífico actor Swann Arlaud, coprotagonista de Anatomía de una caída, interpreta a Henri, que comienza su carrera en el nuevo gobierno promoviendo su libro autopublicado y titulado precisamente Notre Salut, un panfleto de propaganda del Mariscal Pétain. Sus esfuerzos se ven recompensados con un cargo en la administración en la que se esfuerza por destacar pese a su inherente mediocridad. Su asiduidad en el trabajo le permite mudarse a una bella residencia y mandar por su esposa Paulette (interpretada por Sandrine Blancke) y sus hijos adolescentes. Con su elegante mujer a su lado, la carrera social de Henri va en ascenso. Una apuesta arriesgada de Marre es recurrir a una estética fragmentada, muy acorde al estado mental de Henri, iluminada como si se tratara de una moderna foto Polaroid (el cinefotógrafo es el brillante Olivier Boonjing), sin perder la minuciosa ambientación y el vestuario de la época, y utilizando música anacrónica de los 80. También es importante señalar que el realizador no recurre nunca a escenas de guerra ni de campos de concentración, sugiriendo en cambio la violencia en actos banales desde su oficina como la revisión de gastos de los insumos de los detenidos que pronto serán exterminados.

Cuando la guerra está perdida para los colaboracionistas del régimen nazi, Henri, despreciado incluso por su esposa que lo abandona, desaparece en la oscuridad como otros tantos miles de franceses que hicieron posible el régimen de Vichy. Sólo al final sabemos que el bisabuelo del realizador murió solo en Cannes en la década de los 50 por causas desconocidas. La interpretación de Arlaud es tan prodigiosa que resulta fascinante ver el ascenso y la caída de un hombre tan abyecto en un momento crucial en la historia oscura de Francia.
Mucho se comentó en Cannes 2026 sobre la ausencia del cine norteamericano este año y de hecho sólo hubo dos títulos en la competencia oficial, The Man I Love, de Ira Sachs, una historia ubicada en Nueva York en la década de los 80 en los inicios del SIDA y Paper Tiger de James Gray, curiosamente ambientada en la misma ciudad y en la misma época. Sachs ofrece el retrato de Jimmy George (Rami Malek), un carismático actor contagiado por la enfermedad, que en esa época era incurable y su relación con un nuevo amante británico, Vincent (Luther Ford) y su leal pareja Dennis (Tom Sturridge). Mucho se dijo que la interpretación de Malek no logró convencer de la compleja vida interior de Jimmy, pero la cinta es un sobrio y valioso retrato de la época homofóbica durante la presidencia de Reagan.
Por su parte James Gray, a pesar de haber participado con seis de sus nueve películas en la competencia de Cannes, nunca ha recibido un premio. El cineasta neoyorquino ocupa un lugar muy particular en el cine de su país, ya que es un gran tradicionalista que recurre con frecuencia a su propia historia familiar para ofrecernos una visión fatídica del sueño americano. Gary (Adam Driver, para muchos críticos de Cannes en el mejor papel de su carrera) interpreta a un expolicía divorciado y ambicioso que recorre la ciudad en su auto de lujo, visitando ocasionalmente a su hermano menor, Irwin (Miles Teller) un modesto y dulce ingeniero que vive en los suburbios con su esposa, Hester (Scarlett Johansson) y sus dos hijos adolescentes. La familia de Irwin quiere cumplir las fantasías de los hijos de migrantes: una casa más grande, una educación universitaria para sus hijos y un cómodo retiro. Gary le propone un plan a Irwin para enriquecerse fácilmente, asesorando en la limpieza de un canal de la ciudad, pero sin decirle que los clientes son unos temibles miembros de la mafia rusa. Irwin toma el trabajo seriamente y para prepararse, realiza una visita nocturna e imprevista con sus hijos al sitio donde va a ser el proyecto, por lo que es sometido brutalmente por los criminales, que partir de entonces demandarán una serie de retribuciones impagables que conducen a la tragedia familiar. El conflicto que envuelve a los hermanos y que surge de una decisión torpe, nos muestra una dinámica fraternal llena de matices, en donde la culpa, el genuino deseo de ayudar, la avaricia y la ingenuidad se van hilvanando de manera cada vez más angustiante hasta el inevitable sacrificio que uno de los hermanos debe de hacer para salvar al otro. Paper Tiger muestra a Gray como un digno heredero del cine norteamericano en la línea del gran Sidney Lumet.

El joven realizador belga Lukas Dhont presentó su tercera película, Coward, que sin duda fue una de las mejores de la competencia. Los actores protagónicos Emmanuel Macchia y Valentin Campagne compartieron el premio de Mejor Actor por su magnífica interpretación de dos soldados durante la Primera Guerra Mundial que participan en un grupo teatral dentro del ejército. Con esta actividad, los soldados no sólo logran un respiro del campo de batalla, pero también tienen el permiso de expresarse a través del disfraz y romper las estrictas normas de género. Pierre es el hermoso hijo bastardo de un noble que lo desconoce y por lo tanto busca probarse a sí mismo en el ejército. Por su parte, el carismático Francis pertenece a una familia de sastres y está previsto que herede el negocio en el futuro. Cuando Francis decide elevar los ánimos de sus compañeros a través del montaje de una obra de teatro, invita al carismático Pierre que acepta primero con timidez y luego con fervor una nueva posibilidad en su vida. En la plenitud del romance que se da entre ambos, deben decidir si desertar, escapar juntos a otro país o bien atreverse a vivir abiertamente, desafiando las estrictas normas sociales. Dhont explora de esta manera un concepto tan complejo como la cobardía.
Este año se presentaron en Cannes tres títulos mexicanos: El laberinto del Fauno de Guillermo del Toro, por tratarse de su vigésimo aniversario, Ceniza en la boca de Diego Luna en la sección de Funciones Especiales y Seis meses en el edificio rosa con azul de Bruno Santamaría Razo, en la competencia de la Semana de la Crítica.
Ceniza en la boca es el nuevo título como director de Diego Luna, después de una larga ausencia detrás de las cámaras. Se trata de una adaptación de la novela homónima de Brenda Navarro que Luna filmó en México y en Madrid, sobre una joven mexicana, Lucila, que junto con su hermano menor, sigue a su madre a la capital española, después de que ella decidiera buscar un mejor futuro para sus hijos. Luna demostró desde su ópera prima Abel (2010), que es un magnífico director de actores y en esta ocasión lo comprueba con el excelente trabajo de la joven Anna Díaz y Adriana Paz, quien ganara el premio compartido de Mejor Actriz en Cannes por Emilia Perez en 2024. La migración, en este caso a España y no a Estados Unidos, el desarraigo y el racismo son los temas que explora Luna con gran sensibilidad, apoyado por la estupenda fotografía de Damián García.

Después de que por muchos años no hubiera un título mexicano en la competencia de la Semana de la Crítica, Bruno Santamaría Razo, un destacado documentalista, presentó con mucho éxito de crítica su ópera prima Seis meses en el edificio rosa con azul. Se trata de una brillante cinta con tintes autobiográficos sobre un niño de once años, Bruno, que en la década de los 90 debe enfrentar la enfermedad de SIDA de su padre. El realizador recurre a material de archivo, música nostálgica y también a escenas recreadas con actores a partir de la memoria de una época que lo cambió para siempre.
Por último, México estuvo también presente como coproductor con el cortometraje Para los contrincantes del cineasta argentino Federico Luis que ganó la Palma de Oro, la primera ganada para este país latinoamericano. Esta historia filmada, con una gran sensibilidad, se centra en un niño que busca convertirse en un gran campeón de boxeo en el barrio de Tepito de la CDMX.
A punto de cumplir ya ocho décadas de vida, el Festival de Cannes sigue siendo indiscutiblemente el mejor lugar del mundo para sentir el gran pulso vital del cine, y a decir de su Delegado General, Thierry Fremaux, esa es una razón para ver el futuro de la industria con optimismo.

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