El trato histórico de Ryan Coogler por los derechos de Pecadores: ¿Por qué tiembla Hollywood?
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En 2012, un desconocido Ryan Coogler filmaba su primer largometraje. Luego de dirigir algunos cortometrajes, con algunos de ellos como ganadores de premios, el nacido en Oakland, California se aventuró a contar la historia de Oscar Grant, un hombre asesinado en unacto de brutalidad policiaca. Así llegó Fruitvale Station, a la que le seguirían Creed: Corazón de campeón, Pantera Negra y Pantera Negra: Wakanda por siempre. 13 años después de su ópera prima, y gracias a los derechos de Pecadores – su quinta película – Ryan Coogler podría reescribir las reglas del juego.
El largometraje cuenta la historia de Stack y Smoke, hermanos gemelos que, tratando de dejar atrás los problemas de sus vidas, regresan a su pueblo natal para iniciar una nueva vida. Pero el destino y la oscuridad de sus raíces los harán caer aún más duro. Un nuevo mal que habita en su hogar les dará una bienvenida sin igual que pondrá su vida en riesgo. Entre comentarios sociales, una celebración de la libertad, los sueños y hasta vampiros, esta es, en palabras del propio Coogler, su película más personal hasta la fecha. Por ello quiso darle un trato que otros cineastas también han aplicado con sus obras maestras.
“Mientras filmaba Creed, mi tío James fue diagnosticado con cáncer terminal. Cuando estaba en la postproducción, recibí la llamada de que murió. Y me sentí muy culpable, porque recibí la llamada intentando cuadrar las imágenes de esta película de boxeo, y no estaba en casa. Siempre vi la música blues como algo de hombres viejos. Para mí, era un ritual de duelo, una forma de aliviar ese sentimiento de culpa y pérdida: por ello tocaba estos discos de blues. Pero los tocaba con una nueva perspectiva, y de alguna manera evocaba a mi tío”, dijo a IndieWire.

Al igual que Quentin Tarantino y George Lucas, Ryan Coogler puso unas cuantas condiciones a Warner Bros. para hacer Pecadores bajo su cobijo. Se trataba de un proyecto tremendamente especial, y quería darle un manejo de igual magnitud. El nominado al Óscar pidió ganancias desde los primeros días en taquilla, el corte final de la película, y que los derechos de esta regresarán a él (o su familia, en caso de fallecimiento), 25 años después de su estreno (es decir, en 2050).
En 2023 se reportó que, aparte de Warner Bros., Sony Pictures y Universal Pictures también se disputaron la película. El presupuesto se fijó, desde un principio, en $90 millones de dólares, pero sólo la compañía comandada por David Zaslav accedió a las peticiones del realizador. Con $48 millones de dólares recaudados en Estados Unidos durante su primer fin de semana (por encima de las expectativas), una espectacular A en CinemaScore (que toma en cuenta la opinión del público), y conversaciones sobre el potencial de Pecadores en la próxima temporada de premios, podría pensarse que Coogler tomó sus decisiones pensando en términos monetarios. No fue así; todo se trata del simbolismo personal.
“Esa fue la única motivación. A mi tío James le encantaban tres cosas: escuchar blues del Delta, beber whisky de todo tipo y los Gigantes de San Francisco, verlos por televisión y escucharlos por la radio. Así que si ibas y pasabas tiempo con él, hacía una o las tres cosas. El acto de escuchar esa música y sentir que estaba ahí conmigo es en cierto modo lo que inspiró la ambientación, la época y el blues. Y por eso la película es tan personal. Pero no haré eso (el acuerdo para poseer los derechos) con trabajos futuros. Fue para este proyecto en específico”, dijo a Business Insider.

Aunque en términos emocionales se entiende la decisión, otros expertos de la industria se muestran poco menos que aterrados por las ramificaciones que esto podría tener. Sony y Universal se “bajaron” de las negociaciones en cuanto supieron las intenciones de Ryan Coogler, mientras que otros temen por las reacciones de otros directores. En su opinión, el escenario más caótico es que otros directores pidan poseer los derechos de sus películas, lo cual sería un gran problema para aquellos estudios en busca de crear catálogos de contenido.
Entre algunos ejecutivos hollywoodenses, como reporta Vulture, no se ve con buenos ojos que Coogler posea los derechos de algo «por lo que no pagó». Temen que se desate una reacción en cadena capaz de acabar con el sistema de los grandes estudios. Estos poseen propiedades intelectuales por montones y sólo contratan guionistas o directores para crear nuevas ediciones de estas. No obstante, otros defienden que, sin las ideas de Coogler, Warner Bros no tendría un título con semejante taquilla y crítica para presumir.
En entrevista para The Hollywood Reporter (THR), Michael De Luca y Pam Abdy, responsables de la división cinematográfica de Warner Bros., hablaron sobre lo que representa el triunfo de una historia original.

“Sabíamos que teníamos lo necesario simplemente por haber visto la versión del director. Pero que el público lo valide es lo que más nos alegra hoy. También nos alegra que, como estrategia original, haya funcionado y esperamos que inspire a otros estudios a tomar estrategias más originales, porque así es como se crean nuevas franquicias”, dijo De Luca.
El dúo también dedicó algunas palaras al polémico artículo de Vulture. Diversos medios retomaron sus palabras y despertaron el debate sobre qué tan correctas (o no) fueron las condiciones de Coogler.
“Hablaron de esto como una amenaza existencial para la industria. Es decir, es tan ignorante y ridículo. Por supuesto, no es algo decisivo para ningún estudio ni para la industria. Era una situación competitiva. El propio Ryan declaró públicamente que iba a conseguirlo de otra persona, y defendió con gran eficacia esta película, especialmente con sus temas sobre la propiedad de la cultura negra. Esto es muy importante y personal para él. Y, francamente, estamos orgullosos de poder dárselo a Ryan”, añadió el ejecutivo.
El éxito de Pecadores demuestra que Ryan Coogler y todos los involucrados en la aprobación y realización tomatón las decisiones correctas. Es cierto que los números fuera de Estados Unidos no son tan poderosos como cabría esperar, pero todos están contentos con la película. Su realizador emitió una carta en sus redes sociales donde agradeció al público por el apoyo. David Zaslav llamó a De Luca y Abdy durante el fin de semana de estreno para felicitarlos por el manejo a la cinta. Y por si algo faltara, todo indica que la relación laboral entre ambos se mantendrá los próximos años. Con un punto de equilibrio entre los $170 y 180 MDD (según THR), todos creen que la cinta no tendrá problema en dar beneficios.

El final de Pecadores, sin dar spoilers, sienta las bases para crear toda una franquicia con posibles secuelas y precuelas. Su creador, experto en dar pie a otras sagas, así respondió a la posibilidad de explotar aún más semejante mitología.
“Nunca pienso en eso. Llevo un tiempo haciendo películas de franquicias, así que quería alejarme de eso. Quería que la película fuera como una comida completa: aperitivos, entremés, platos fuertes y postres; quería que estuviera todo ahí… Quería que fuera una experiencia completa y completa. Así me lo pidieron. Esa fue siempre mi intención”, reveló a Ebony.
Sólo el tiempo dirá si Pecadores se convierte en una de las franquicias más lucrativas de los próximos años. Mientras tanto, Ryan Coogler puede darse por satisfecho con lo sucedido a su relato más personal. No sólo rindió homenajes a los seres que marcaron su vida, también consiguió que la gran maquinaría hollywoodense respetara el valor de sus ideas. Además, conquistó, como con sus cuatro películas previas, a críticos y público. Bailar con el diablo (como se indica en el póster de la cinta) nunca había sido más exitoso.

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