La muerte de la Liga de la Justicia: Ascenso y caída del DCEU

La muerte de la Liga de la Justicia: Ascenso y caída del DCEU

Si un tipo de cine ha dominado conversaciones (y la taquilla) a lo largo del siglo XXI, ese ha sido el de superhéroes. Durante los primeros meses de los 2000, X-Men demostró que, sí, el público estaba interesado en películas protagonizadas por personas con capacidades especiales. Para ese entonces ya existían cintas de superhéroes, pero pocos estudios se arriesgaban a producirlas con altos presupuestos y cierta regularidad. Años después, las secuelas de dicha cinta y la trilogía de Spider-Man con Tobey Maguire dieron nuevas esperanzas a los fanáticos. En 2008, Marvel dio inicio a su universo cinematográfico. Y, tras años de éxito, su eterna competencia, DC Comics, hizo lo propio, dando origen a lo que durante una década se conoció como DC Extended Universe (DCEU). Sin embargo, lo que en Marvel fue un proyecto lleno de éxito y abundancia, en DC fue caos. Absoluto caos.

El origen de todo

Luego del fracaso de Superman regresa, DC y Warner Bros. Pictures planearon un reboot del héroe kryptoniano. La ya mencionada cinta contó con la dirección de Bryan Singer (quien llevó a los X-Men a la cima). Pero nunca encontró un balance que satisficiera al público. Muchos criticaron su falta de acción y la forma en que trató a su protagonista, así que traer al personaje de cero lucía como una buena opción.

Al mismo tiempo que iniciaron los preparativos para un nuevo Superman, los ejecutivos de Warner Bros. disfrutaban el éxito de la trilogía de Batman dirigida por Christopher Nolan. Ésta no sólo arrasó en taquilla, también obtuvo grandes críticas por su compleja y sombría trama, situación que desató una idea muy peculiar. ¿Qué pasaría si el nuevo Superman tuviera ese mismo tono? Fue así como el guionista David S. Goyer vendió la idea a Christopher Nolan, y éste la presentó a los ejecutivos del estudio, quienes encomendaron al par la labor de escribirla.

Zack Snyder durante la filmación de El hombre de acero.

Los nombres de Guillermo del Toro, Robert Zemeckis, Tony Scott y el mismísimo Matt Reeves (que más tarde dirigió al Batman de Robert Pattinson), fueron algunos nombres barajeados durante la búsqueda del director. En octubre de 2010, el estudio confirmó que Zack Snyder dirigiría la película, algo que seguramente desearía haber evitado. Para abril de 2013, Warner Bros. confirmó que el reboot de Superman serviría como punta de lanza para el lanzamiento del DCEU. La intención era replicar el éxito que en ese momento tenía el Universo Cinematográfico de Marvel (MCU por sus siglas en inglés). Pero nunca tuvieron en cuenta un aspecto que hizo funcionar a la franquicia comendada por Kevin Feige: organización y una meta clara (al menos en ese momento).

Cabe mencionar que, hasta ese momento, no era el primer intento de mezclar varios personajes de DC en una posible franquicia. Por allá de 2002 hubo intenciones de realizar una película de Batman vs Superman a cargo de Wolfgang Petersen (La historia sin fin), pero el proyecto no se llevó a cabo. En 2008, George Miller (Mad Max) estuvo a punto de dirigir una versión de la Liga de la Justicia, pero eso tampoco llegó a buen puerto. Todo apuntaba a que la tercera sería la vencida, pero no fue así. ¿Qué salió mal? Descubrámoslo paso a paso, o mejor dicho, película a película.

El hombre de acero y Batman vs Superman: un duro aprendizaje a base de prueba y error

En 2013, cuando El hombre de acero estaba por llegar a los cines, no había otra cosa que no fueran altas expectativas. Los avances vendían una película épica, una versión más oscura de Superman (con Christopher Nolan como colaborador de la historia), y todo el estilo visual que un director como Zack Snyder podía brindar. Parecía que nada podía ser mal, pero con el estreno de la cinta (14 de junio de 2013) surgieron problemas que, a la larga, dañaron el futuro de la franquicia.

El hombre de acero

Si bien, el debut de la cinta ($128 millones de dólares) fue esperanzador y superó las expectativas, también se vio envuelto por cierta polémica. Los comentarios de críticos y espectadores casuales no eran precisamente positivos. Se señaló su solemnidad, problemas de ritmo y secuencias de destrucción masiva. Si a Michael Bay se criticó por hacer explotar todo en Transformers, a Snyder aplicó lo mismo, pero por destruir, literalmente, Metrópolis en la batalla final de El hombre de acero.

Al final, $668 millones de dólares (MDD) fueron suficientes para que Warner Bros. encendiera sus alarmas. La cifra no fue mala, pero considerando los $225 MDD que costó hacer la película, las ganancias no fueron precisamente altas. O al menos no como se esperaban. Durante semanas se especuló cuál sería el futuro de Superman, y la respuesta llegó en julio de 2013, durante la San Diego Comic-Con. En el panel de DC Comics, Zack Snyder confirmó que Henry Cavill volvería como Superman en una película junto a Batman. El movimiento, para muchos, fue considerado como algo “a las prisas”.

Tal parecía que, con ese movimiento, Warner buscaba enterrar cualquier ilusión de fracaso y cimentar su universo como algo con gran potencial. Y, de hecho, lo tenía. Meses después comenzaron a surgir noticias del casting, y la respuesta no fue precisamente la esperada. Los usuarios de internet y redes sociales fueron muy severos con las elecciones de Ben Affleck (Batman), Jesse Eisenberg (Lex Luthor) y Gal Gadot (Mujer Maravilla).

Para octubre de 2014, el Universo Extendido de DC ya contaba con varias películas planeadas. Diversos medios dieron a conocer el calendario de estrenos para ese momento:

  • Batman vs Superman: El origen de la justicia (2016)
  • Escuadrón Suicida (2016)
  • Mujer Maravilla (2017)
  • Liga de la Justicia: Parte uno (2017)
  • Flash (2018)
  • Aquaman (2018)
  • Shazam (2019)
  • Liga de la Justicia: Parte dos (2019)
  • Cyborg (2020)
  • Linterna Verde (2020)

Al mismo tiempo, la filmación de Batman vs Superman transcurrió con normalidad, el guion volvió a correr a cargo de David S. Goyer (El hombre de acero), pero contó con la colaboración de Chris Terrio (Argo). Nuevamente, se vendió en los avances un espectáculo digno de la pantalla más grande posible. Hubo breves vistazos a Mujer Maravilla, a otros posibles héroes de DC y un Lex Luthor que se vislumbraba como una amenaza más intelectual que física. Las expectativas nuevamente fueron una locura.

Pero pronto llegó el golpe de realidad con las primeras críticas, que la destrozaron por su terrible guion, saturación de personajes e historias que favorecían el surgimiento de la Liga de la Justicia, pero no avanzaban ésta película. Comentarios así la colocaron por debajo del 30% de aprobación en Rotten Tomatoes. Nadie creía la catástrofe crítica, ni siquiera los actores, quienes fueron cuestionados por los malos comentarios. La única esperanza de salvar los platos rotos era la taquilla, pero ahí dio inicio una nueva polémica.

Con $166 MDD en Estados Unidos, Batman vs Superman: El origen de la justicia tuvo, en ese momento, el 8º debut más grande de la historia a nivel doméstico. Y a nivel mundial, sus $422 MDD fueron el 4º estreno más grande de todos los tiempos. Parecía que el DCEU era a prueba de críticas, pero pronto esas cifras se volvieron en el propio verdugo de la franquicia. Bajo (casi) cualquier estándar, recaudar $422 MDD es un triunfo, pues se demuestra un interés real de la audiencia. El problema del mini ensamble protagonizado por Batman y Superman fue que, básicamente, al público no le gustó lo que vio.

En su segundo fin de semana, y tras varios días de intensas críticas y burlas (ya saben, por el momento Martha), El origen de la justicia perdió el 69% de su recaudación, una de las peores caídas de la historia. Los récords de la semana previa se habían ido, prácticamente, al despeñadero. Al final, la película recaudó $872 MDD en todo el mundo. No se puede decir que fue un fracaso, pues generó ganancias. Pero sí fue una rotunda decepción por el tremendo estreno que tuvo y las caídas que experimentó.

Escuadrón Suicida: la muestra de todo lo que estaba mal

Tras el descalabro de Batman vs Superman, DC empleó dos medidas correctivas de forma inmediata. La primera, lanzar un corte extendido de la cinta para su estreno en formato físico y digital. La segunda, hacer una revisión a Escuadrón Suicida, próxima película del DCEU. Dirigida por David Ayer, dicha cinta cautivó a la audiencia con materiales promocionales que la vendían como una película retorcida y con mucha personalidad. Pero el producto final no era necesariamente así. Warner Bros. ordenó una serie de reshoots para la cinta en los que se explotaría la interacción de sus personajes. De igual manera, se añadiría más comedia al estilo de títulos de Marvel como Guardianes de la Galaxia.

Irónicamente, el trailer de Escuadrón Suicida se convirtió en la peor maldición de la cinta. A pocos días del estreno, The Hollywood Reporter publicó un artículo en el que se detalló cuán caótica se volvió la producción de Escuardón Suicida tras Batman vs Superman. El estudio quería una versión de la película que se pareciera al avance, pero el director David Ayer quería mostrar SU versión del proyecto, tal y como lo concibió. Al final, el estudio ganó. Y para ello, contrató a la empresa encargada de editar el trailer para hacer un nuevo montaje de la cinta.

Escuadrón suicida película 2016

“Una preocupación clave para los ejecutivos de Warner fue que Escuadrón Suicida no cumplió con el tono divertido y vanguardista prometido en el avance de la película. Entonces, mientras Ayer perseguía su versión original, Warner se puso a trabajar en un corte diferente, con la ayuda de Trailer Park, la compañía que hizo el trailer”, se lee en The Hollywood Reporter.

Contra todo pronóstico, el experimento funcionó en taquilla. Las críticas nuevamente tundieron a la cinta, pero el público quedó un poco más satisfecho e hizo de Escuadrón Suicida un éxito más grande que Batman vs Superman (al hablar de beneficios netos). Sin embargo, es evidente que la marca quedó dañada. Tanto drama alrededor de la cinta hizo que se evidenciara el principal problema del DCEU: no había una dirección fija, todo lo aprendían sobre la marcha y, en ocasiones, ya era muy tarde para corregir.

Luego de dos fracasos críticos seguidos, Warner Bros promovió la realización de una división que se encargara, únicamente, de la producción de historias de superhéroes: DC Films. Tal división estaría conformada por Geoff Johns (uno de los principales creativos de DC), Jon Berg (vicepresidente ejecutivo de Warner Bros) y Charles Roven (productor de varias películas de DC). Su meta era clara: pulir todos los productos basados en los comics de DC para que el DCEU tuviera un gran éxito y estrenara sus proyectos en tiempo y forma. Spoiler: no sucedió.

Mujer Maravilla: un rayo de esperanza para la franquicia

Durante la Comic Con de 2016, Warner Bros. reveló el primer vistazo a Liga de la Justicia y el primer tráiler de Mujer Maravilla, cinta dirigida por Patty Jenkins (Monster). La cinta se ubicó en el pasado, durante la Primera Guerra Mundial, y narró el primer encuentro de Diana Prince / Mujer Maravilla con los humanos. Luego de que la heroína interpretada por Gal Gadot fuera considerada entre lo mejor de Batman vs Superman, muchos creían que su película en solitario podía ser un gran avance para la franquicia. Y cuánta razón tenían.

Un mes antes de su estreno, las proyecciones de taquilla eran ligeramente bajas. Se esperaba un estreno en torno a los $65 MDD, pero poco a poco se corrió el rumor de que la cinta era realmente buena. Luego de sus primeras funciones a los críticos, éstos quedaron fascinados y la premiaron con un estupendo 93% de aprobación en Rotten Tomatoes. Inmediatamente se le consideró la mejor película del DCEU, y eso se tradujo en ingresos. Con $412 MDD en Estados Unidos, fue la cinta más taquillera de ese verano a nivel doméstico, y pasará a la historia como el proyecto más taquillero del DCEU en aquel territorio.

El legado de Mujer Maravilla fue notorio. La película apeló a todos los cuadrantes demográficos, superó expectativas y se convirtió en el rival taquillero a vencer. Incluso se habló de nominaciones al Óscar. Si bien, esto último no ocurrió, el largometraje de Patty Jenkins sí figuró entre varias listas importantes de lo mejor del año. El DCEU pasó del infierno al cielo con sólo una película. Pero pronto se enfrentaría al peor momento de su existencia.

Liga de la Justicia: comienza la caída del DCEU

Con la primera reunión del equipo estrella de DC Comics, Zack Snyder y Warner Bros. tenían una meta clara: hacer una película que compitiera con el fenómeno que desató The Avengers: Los Vengadores. El equipo estaba, así como la buena voluntad de la audiencia tras Mujer Maravilla, pero un trasfondo lleno de altibajos y polémica provocó que todo cambiara luego de ésta película.

En mayo de 2017, Zack Snyder abandonó la realización de la cinta por una tragedia familiar. Su hija Autumn se quitó la vida, y él decidió apartarse para estar con su familia. Warner Bros. recurrió entonces a Joss Whedon (director de The Avengers: Los Vengadores y Los Vengadores: Era de Ultrón) para supervisar la post producción de Liga de la Justicia. Quizá creyeron que con el autor de los primeros dos crossovers de Marvel por fin podrían tener un producto que replicase su éxito financiero.  

Si bien, se comentó que Whedon realizaría algunos reshoots de mediana importancia para afinar la película, años después se supo que hizo grandes alteraciones a la visión del director original. Escribió 80 nuevas páginas para el guion, filmó otras secuencias de acción y eliminó partes importantes que ya estaban en post producción. De hecho, se rumoró que Warner Bros. pidió al director que el corte final de Liga de la Justicia no excediera las 2 horas de duración, todo con tal de evitar críticas como las sufridas por Batman vs Superman.

Liga de la Justicia llegó a los cines el 17 de noviembre de 2017 y fue un rotundo fracaso. Con una recaudación de “apenas” $657 MDD, la película falló en recuperar su presupuesto de $300 MDD (inflado por los reshoots). Dejó un mal sabor de boca por sus numerosos fallos, su extraña edición, y los notorios cambios realizados al material de origen. Esto provocó que un sector de espectadores, los fanáticos más asiduos a Zack Snyder, pidieran el lanzamiento del corte original de la cinta, el llamado Snyder Cut. El mismo grupo pronto se convertiría en un dolor de cabeza para el estudio.

Tras la caída de Liga de la Justicia, Jon Berg salió de DC Films y fue reemplazado por Walter Hamada. Geoff Johns también salió de la división en junio, y Hamada se quedó como el único responsable de las películas posteriores. Uno de los primeros cambios realizados bajo su supervisión fue centrarse en las historias de cada personaje en solitario. Los planes de hacer películas de ensamble quedaron a un lado y las conexiones entre ellos también se redujeron a lo mínimo posible. Para muchos fanáticos de Zack Snyder, la llegada de Walter Hamada fue como un balde de agua fría. La forma en que manejó DC Films los hizo sentir que, en realidad lo único que querían era alejarse del llamado Snyderverse.

Tiempo atrás, Ben Aflleck fue reportado como director y protagonista de una película centrada en Batman, pero para ese tiempo ya no estaba en sus planes. En septiembre de 2018, The Hollywood Reporter dio a conocer que Henry Cavill había terminado su relación laboral con Warner Bros., y que el estudio ya buscaba a un actor que lo reemplazara como Clark Kent / Superman. Las especulaciones sobre la falta de dirección eran cada vez más grandes y, hasta ese momento, sólo Gal Gadot parecía tener un lugar asegurado en el futuro de la franquicia.

Aquaman y ¡Shazam!: hits inesperados en medio de la tormenta

dceu aquaman james wan

Justo en el momento de mayor inestabilidad, James Wan y Warner Bros. calentaban motores para el estreno de Aquaman, con Jason Momoa como el héroe submarino. Con una muy apropiada fecha de estreno (Navidad de 2018), el cineasta de origen malayo posicionó su película como el espectáculo familiar de la temporada. Y contra todo pronóstico, el experimento funcionó. Una aventura submarina épica con grandes efectos visuales, humor, intensas secuencias de acción y un gran elenco. Si bien, no tuvo el mismo recibimiento crítico de Mujer Maravilla, se convirtió fácilmente en la película más taquillera (hasta la fecha) del DCEU. James Wan y Jason Momoa sorprendieron a todos con sus más de $1,100 MDD en la taquilla mundial.

Evidentemente, una secuela fue autorizada con el mismo equipo de producción. Para muchos, Wan logró encontrar el balance y tono que tanto le costó a otros directores. Aquaman tuvo ruidosa acción, grandes efectos visuales, un reparto que conectó con la audiencia, momentos cómicos y hasta toques de terror. A principios de 2019 llegó una de las apuestas más ligeras y baratas de la franquicia, ¡Shazam!, dirigida por David F. Sandberg (Annabelle 2: La creación), y continuó (en su proporción) con el éxito de la cinta previa.

¡Shazam! tuvo un presupuesto de apenas $90 MDD, un elenco no muy conocido y acción contenida, pero también un guion efectivo y sin pretensiones. Gracias a su historia llena de calidez, unión familiar y humor, se convirtió en la segunda película del DCEU en superar el 90% de aprobación en Rotten Tomatoes. Desgraciadamente, estrenó tres semanas antes de ese monstruo taquillero llamado Avengers: Endgame, así que su recaudación con problemas superó los $360 MDD. Dio ganancias gracias a su bajo costo, pero se quedó lejos del potencial demostrado por Aquaman. De cualquier manera, esos dos proyectos y su buen recibimiento hicieron que en Warner Bros. y DC Films surgiera un rayo de esperanza. Quizá habían encontrado el camino correcto.

Otro spoiler: no lo hicieron. De hecho, Aquaman y ¡Shazam! fueron los últimos éxitos de la franquicia.

Aves de presa y la fantabulosa decepción de una Harley Quinn

Tras la esperanza, el buen mensaje y tono agradable de ¡Shazam!, DC apostó por su primera película con clasificación para adultos. Cathy Yan fue la encargada de dirigir a Harley Quinn en una historia donde ella lideró a oro grupo de heroínas. Warner apostó por el encanto de Margot Robbie para darle su propia cinta, pero alguien no pensó en lo que verdaderamente funcionó del personaje, y eso causó que Aves de presa y la fantabulosa emancipación de una Harley Quinn fuera todo, menos un éxito.

dceu margot robbie aves de presa

Las primeras proyecciones de taquilla apuntaban a que la película podría alcanzar los números de ¡Shazam!, y considerando su presupuesto de apenas $82 MDD, eso no habría sido un mal resultado. Desafortunadamente, pocos apoyaron la cinta, y se convirtió en el debut más bajo del DCEU hasta ese momento. Las criticas no fueron desastrosas, pero cierto sector del público señaló a la cinta por tratar de ser demasiado “progresista”, en vez de divertida. A pesar de que no tuvo gran competencia tras su estreno, Aves de presa nunca se recuperó y puso en riesgo la popularidad de su protagonista.

La pandemia, el Snyder Cut, y la decisión que terminó por hundir la franquicia

Marzo de 2020 fue un infierno para las cadenas cinematográficas de todo el mundo. La pandemia de COVID-19 ocasionó que los cines cerraran en prácticamente todos los países para evitar la propagación del virus. Warner Bros. y DC tenían todas sus esperanzas puestas en el estreno de Mujer Maravilla 1984 (5 de junio), secuela de su más grande éxito crítico que contaba con los regresos de Patty Jenkins y Gal Gadot. Algunos analistas proyectaban que sería la cinta más taquillera de aquel verano.

Desgraciadamente, la cinta tuvo que retrasarse en numerosas ocasiones. Primero al 14 de agosto, luego al 2 de octubre y, finalmente, al 25 de diciembre. Pero mientras la esperada secuela llegaba a los cines, una noticia lo cambió todo. Tras años de espera, los fanáticos de Zack Snyder vieron cómo su sueño se convirtió en realidad. Warner Bros. permitió el estreno de esa Liga de la Justicia que nunca vio la luz, esa Liga de la Justicia que no sufrió de una pésima edición. La película fue confirmada en mayo de 2020, y se anunció que llegaría a HBO Max, la plataforma de streaming de la compañía que necesitaba un fuerte empuje para su difusión.

En aras de impulsar HBO Max, ejecutivos del estudio tomaron una de las decisiones más polémicas de los últimos años: lanzar, al mismo tiempo, TODAS sus películas de 2021 en cines y streaming. Evidentemente, eso incluía a las producciones basadas en personajes de DC Comics. La estrategia comenzó con Mujer Maravilla 1984, película que se vio afectada por estrenar dentro de un pico de contagios de COVID-19, pero también por, simplemente, no estar a la altura de su antecesora. Muchos espectadores quedaron decepcionados por el bajón de calidad que representó la cinta, pues dejó de lado la acción y privilegió una historia que consideraron cursi, inconsistente, y sin sentido alguno. Sus $169 MDD (bajo circunstancias especiales) fueron apenas una quinta parte de lo recaudado por su antecesora.

En marzo de 2021, La Liga de la Justicia de Zack Snyder (el Snyder Cut) llegó a HBO Max (en Estados Unidos) y a diversas plataformas de compra y renta digital en el resto del mundo. Si bien, algunos fanáticos anunciaron con bombo y platillo su éxito, lo cierto es que nunca hubo datos 100% fiables de los logros obtenidos por este largometraje de 4 horas. Afortunadamente, éste corte extendido de Liga de la Justicia recibió mejores críticas que la versión estrenada en cines. Sin embargo, también dejó clara una cosa: Zack Snyder quería llevar a los personajes de DC a terrenos mucho más oscuros. Una idea que, en cines, tal vez no hubiera obtenido el éxito necesario.

Su lanzamiento sólo sirvió para que muchos fanáticos del director pidieran o, mejor dicho, exigieran, su regreso como líder de la deteriorada franquicia. Evidentemente, Warner Bros hizo caso omiso a las peticiones, pero éstas no han parado aun cuando Snyder ya realiza producciones para Netflix.

Tras el fracaso de Mujer Maravilla 1984 (en cines) llegó El Escuadrón Suicida, una especie de secuela / reboot de la cinta estrenada en 2016. Fue el primer proyecto que James Gunn dirigió para DC, y obtuvo críticas que la posicionaron entre las mejores películas de la franquicia. Para los críticos, fue una vasta mejora en comparación con la película previa del equipo, pero eso no fue suficiente para salvarla de un destino trágico. Sus $166 MDD fueron un rotundo fracaso para los cines, pero el desempeño se atribuyó a la pandemia (hubo un incremento de casos a la par de su estreno), al mal estado del DCEU en la mente de los espectadores, al terrible recuerdo de su “antecesora” y al estreno simultáneo en streaming.

De acuerdo con datos oficiales, El Escuadrón Suicida se convirtió en la película de DC con más reproducciones en HBO Max. Si bien, el público no la apoyó en las salas de cine, al menos le dio un vistazo por medio de streaming. Esto permitió que el boca a boca se expandiera y posicionara a James Gunn como una figura importante para el futuro de DC. Sin embargo, la cantidad de fracasos al hilo ya había dañado a éste universo de forma irreparable.

Black Adam: el verdadero cambio en la jerarquía de poder

Luego de las previas decepciones taquilleras, parecía que Dwayne “La Roca” Johnson por fin levantaría al DCEU del suelo y lo llevaría a nuevas glorias. Al final del día, es una de las estrellas hollywoodenses más queridas y con mayor presencia en redes sociales. Black Adam, su primera película para la franquicia, se vendió como un cambio en la jerarquía de poder. Pero ello no sólo se refería al lugar privilegiado del antihéroe, sino a la posibilidad de que, en caso de anotarse un éxito, “La Roca” se hiciera cargo del DCEU.

El actor se presentó durante la Comic Con de 2022 para promocionar la cinta y ya había fuertes rumores de que Henry Cavill podía aparecer en el evento para anunciar su regreso como Superman. Cuando eso no ocurrió, Johnson se enfrentó a fuertes abucheos de la audiencia. Para ese entonces, los directivos de Warner Bros. Discovery y su división enfocada en DC tenían la idea de retomar las conexiones entre los personajes de DC. No se habló de una nueva cinta de ensamble (como Liga de la Justicia), pero buscaban que la audiencia supiera que todo, de alguna forma, seguía conectado. Gracias a ello, la aparición de Henry Cavill en Black Adam no sonaba del todo descabellada.

Ahora se sabe que, hasta ese momento, “La Roca” estaba en constantes negociaciones con ejecutivos de Warner para que el regreso de Cavill se hiciera una realidad. De hecho, su cameo en Black Adam se filmó hasta septiembre de 2022, a sólo semanas del estreno de la película. Si bien, el protagonista de la cinta vendió durante muchos meses la aparición de Superman (en parte para ganarse a la audiencia y tener oportunidades de liderar el DCEU), sus planes no salieron bien del todo.

A principios de octubre, pocos días antes del estreno de Black Adam, el cameo de Henry Cavill ya era un secreto a voces. Poco faltó para que “La Roca” filtrara el momento con tal de levantar el hype. Pero ni siquiera eso fue suficiente. Black Adam no sólo se enfrentó a críticas negativas de los especialistas, sino también a un sorprendente rechazo de la audiencia. Debutó con $67 MDD en Estados Unidos, pero su acumulado mundial no llegó ni a los $400 MDD. Considerando su presupuesto ($200 MDD), la película no generó ganancias. Fue ahí cuando se demostró (si alguien tenía dudas) que ni siquiera una “gran estrella”, ni Superman, podían salvar el DCEU. Simplemente, la franquicia ya no resultaba atractiva para la audiencia.

Unos días después del estreno, Henry Cavill anunció en sus redes sociales que estaba de vuelta, oficialmente, como Superman. Incluso se compartió una imagen promocional del actor durante el rodaje de su cameo en Black Adam y se confirmó que una nueva película de El hombre de acero estaba en preproducción. Todo indicaba que Cavill y Johnson serían, a pesar de todo, los nuevos rostros del DCEU, al mismo tiempo que Mujer Maravilla 3 estaba en marcha. Por fin parecía que la franquicia tendría una dirección fija, y el nombre de Johnson cada vez sonaba más fuerte para comandarla. Lejos estaban de imaginar que, sólo días después, llegaría un giro que lo sacudiría todo.

James Gunn: sinónimo de cambio… y de la muerte del DCEU

No había pasado ni una semana desde el estreno de Black Adam cuando se reveló que DC Films había llegado a su fin. En su lugar existiría DC Studios, división creada para crear y supervisar nuevas historias con un hilo conductor en común. ¿Sus líderes? El director James Gunn y el productor Peter Safran. Aun cuando El Escuadrón Suicida fue un fracaso, parece que el estudio quedó satisfecho con las ideas y ambiciones de Gunn. Le dieron carta abierta para establecer un nuevo universo en el que se conectarán películas, series de televisión, proyectos animados, videojuegos y otros medios posibles.

Los detalles del nuevo universo fueron desconocidos durante algunos meses, en los cuales las especulaciones llenaron las redes sociales. Fanáticos de Zack Snyder no entendían cómo Gunn pudo ser el elegido si su única película para DC había sido un fracaso; fanáticos del DCEU no sabían qué pasaría con la continuidad de las historias, y fanáticos de James Gunn tampoco tenían idea de qué personajes podrían incluirse en el nuevo plan del cineasta junto a Peter Safran.

Diciembre de 2022 fue un mes caótico para quienes siguieron el DCEU desde sus inicios. Mujer Maravilla 3 fue cancelada por no encajar en los planes del nuevo universo, James Gunn confirmó que no existían planes para realizar Black Adam 2, y hasta la ya mencionada secuela de El hombre de acero dejó de estar en marcha. Muchos consideraron esto como una burla hacia los fanáticos de Superman y Henry Cavill. Sin embargo, la culpa de esto no recayó en Gunn. Nunca hubo confirmación alguna de la secuela con Superman; al parecer, todo fue una estrategia para impulsar las mediocres ventas en taquilla de Black Adam. Incluso el cameo que Cavill filmó para Flash fue desechado. No había razón para seguir con el personaje si éste no tendría futuro.

A finales de enero de 2023, James Gunn dio a conocer los primeros proyectos de su universo cinematográfico. Entre las menciones más importantes se encontró un reboot de Superman bajo su pluma y dirección; una nueva versión de Batman (que compartirá créditos con Damian Wayne) y la inclusión de Themyscira y sus Amazonas por medio de una serie. Básicamente, Gunn eliminó casi cualquier rastro de la anterior franquicia. Muy pocos actores han sido tomados en cuenta para continuar como sus personajes en este reinicio de DC en cines.

El anuncio fue tomado con cierto optimismo, aunque muchos aún se muestran escépticos por la brutalidad del cambio. Cuando a Gunn se le preguntó si su película de Superman siempre se manejó como una idea propia, o como la continuación de El hombre de acero, éste confirmó que se le contrató desde agosto de 2022 para el proyecto. Es decir, algunos ejecutivos permitieron que Henry Cavill se “ilusionara” a sabiendas que un reboot del personaje ya venía en camino.

Si bien, empezar “de cero” era necesario, no se puede negar que, a lo largo de una década, el DCEU se hizo de una base de seguidores. O al menos eso indicaban las redes sociales, pues las últimas películas de tal universo fueron rotundos fracasos.

Menos de dos meses después del anuncio, ¡Shazam! La furia de los dioses llegó a los cines. Lo hizo con un marketing muy pobre, críticas inferiores respecto a su antecesora, no mucha expectativa de los fanáticos, y algunos retrasos. El segundo largometraje de David F. Sandberg para DC recaudó unos ínfimos $133.8 MDD en todo el mundo, muy por debajo de las expectativas y dejando un no muy buen sabor de boca. Pronto se hizo evidente que el personaje no tenía motivos para continuar.

dceu flash ezra miller

Al mismo tiempo, Warner Bros. Discovery preparaba el estreno de Flash, con el también controversial Ezra Miller. Sin embargo, había potencial en su concepto multiversal. La primera película del velocista escarlata contaría además con la presencia de dos Batman (Michael Keaton y Ben Affleck), Supergirl, y muchos cameos de otros héroes de DC. Meses antes del estreno corría el rumor de que la película era espectacular y se convertiría en todo un éxito. Pero no fue así. Cuando las críticas oficiales llegaron, éstas evidenciaron que la película estaba lejos de ser tan buena como se decía.

Peor aún: el interés de la audiencia, ese que provocaba tendencias en redes sociales e infinidad de comentarios, no se tradujo en un éxito de taquilla. Flash apenas recaudó $270 MDD contra un presupuesto estimado de $200 MDD, tuvo terribles caídas en taquilla y se convirtió en uno de los fracasos más grandes de 2023. Además, enfrentó una polémica por ciertos cambios en su final, que originalmente tenía más conexiones con el DCEU.

Blue Beetle corrió con una suerte extrañamente distinta. Claro, la película fue otro fracaso taquillero a pesar de tener un “bajo” presupuesto, pero el protagonista logró convertirse en el primer personaje del nuevo Universo DC. Si bien, James Gunn no ha especificado el proyecto en que estará Jaime Reyes / Blue Beetle, todo indica que Xolo Maridueña, quien lo interpreta, podrá continuar como superhéroe. Una decisión rara en medio de tantos fracasos, especulaciones y rechazos.

El último clavo en el ataúd

Aquaman y el reino perdido se convirtió, oficialmente, en la última película del DCEU. Aunque se filmó durante 2021, numerosos retrasos hicieron que su estreno se diera en diciembre de 2023, cinco años después de su primera parte. Lejos de darle una gran promoción y cerrar su antiguo universo por la puerta grande, con la secuela de su cinta de superhéroes más taquillera, Warner Bros. Discovery mostró una absoluta rendición. El primer tráiler se lanzó a pocos meses de su estreno, no realizó una premiere de la cinta, ni grandes tours de prensa o entrevistas a los medios que sí cubrieron la primera Aquaman.

dceu aquaman y el reino perdido

Como ya era costumbre con los más recientes productos de Warner Bros / DC, Aquaman y el reino perdido enfrentó controversia. La cinta tuvo reshoots que, en palabras de su director, no estuvieron fuera de lo común, pero aún así levantaron sospechas. Al mismo tiempo, diversos reportes sugirieron que el proceso de edición fue caótico. Los primeros cortes de la película eran, según algunos insiders, impresentables y, por ello, el estudio retrasó la cinta, todo para intentar salvarla. Mientras todo esto ocurría, Amber Heard (Mera) se enfrentó a uno de los divorcios más mediáticos de los últimos años. Desgraciadamente, su imagen se vio dañada durante la disputa judicial contra Johnny Depp, situación que, según Heard, provocó la eliminación de gran parte de sus escenas.

Para sorpresa de nadie, incluso la secuela de un gran éxito se vio manchada por la polémica. Lejos quedaron los años en que el DCEU se podía posicionar como un ligero rival para Marvel Studios y su universo cinematográfico. Hace 10 años, Warner Bros. estrenaba El hombre de acero con la intención de dar inicio a una gran franquicia, una que diera la cara por la casa editorial. Pero nada salió como se esperaba. Si se tuviera que definir a éste fallido universo con pocas palabras, las elegidas serían “ambicioso”, “apresurado” y “errático”.

Entre sus puntos positivos, el DCEU permitió una variedad de géneros e historias a lo largo de su duración. Lo mismo entregó una épica submarina como Aquaman, una comedia de acción como El Escuadrón Suicida y obras más solemnes como El hombre de acero. Aunque quizá ése también fue el mayor error. Nunca hubo una identidad fija, un sentido de pertenencia o la promesa de llegar a un proyecto que lo consolidara todo de forma orgánica. En pocas palabras, los ejecutivos en Warner quisieron correr antes de que los héroes del DCEU aprendieran a volar.

Parte de ello podemos atribuirlo en gran medida a una total falta de paciencia y un deseo poco saludable de compararse y querer igualar a la competencia. En vez de comprometerse con una visión y tomar aprendizajes de cada proyecto, las cabezas que pudieron llenar el papel de Kevin Feige en DC eran desechadas a la menor señal de problemas. Y cada vez que apareció un nuevo timonel lo hacía con un plan radicalmente distinto, uno que sólo confundía más a la audiencia. Pero no se trataba de hallar el hilo negro. Se necesitaba mantener al frente a gente capaz de contar buenas historias, manejar grandes presupuestos y entender lo que cada personaje podía aportar al cine, no a sus propios intereses.

De cara al futuro, James Gunn parece tener muy claro lo que debe evitar. Afortunadamente, todo indica que el director tendrá total libertad creativa para abordar a los personajes que así lo desee. Y por su propio bien (y el de Warner Bros. Discovery), esperamos que así sea. Diez años de errores no pueden quedar enterrados, deben servir como ejemplo de lo que se debe hacer para construir un universo exitoso. Irónicamente, el DCU arrancará en cines con una historia de Superman en 2025, tal como lo hizo el hoy extinto DCEU en junio de 2013.

¿Se repetirá la historia?

autor Soy de los que siempre defendió a Robert Pattinson como Batman y puede ver la misma película en el cine hasta 7 veces. ¿Mi gusto culposo? El cine de terror de bajo presupuesto.

Contenido original de Cinepremiere.com.mx

0
El éxito de ‘Ocho apellidos marroquís’: más de un millón de espectadores y casi 7… La segunda temporada de ‘Reacher’ se convierte en la serie de Prime Video más vista…

No hay comentarios

Aún no hay comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *