La polémica de Emilia Pérez explicada: ¿México ha rechazado la película?

La polémica de Emilia Pérez explicada: ¿México ha rechazado la película?

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Mira a los hombres caer, Un profeta y Metal y hueso. Con dichos títulos, el director Jacques Audiard se había posicionado como una de las voces francesas más atractivas a la hora de contar historias. Fue a finales de 2022 cuando se confirmó que su nuevo proyecto sería Emilia Pérez, un musical en español protagonizado por un líder de la droga que anhela cumplir su máximo sueño: ser una mujer. En papel, la historia sonaba ambiciosa, pero el involucramiento de Zoe Saldaña, Selena Gomez y Karla Sofía Gascón sin duda generó expectativas en muchos. Cuán lejos estaban de imaginar que, un par de años después, Emilia Pérez sería uno de los títulos más comentados en México, y protagonista de una tremenda polémica.

Emilia Pérez sigue a Rita, una abogada no muy satisfecha con su vida. Un día recibe la llamada de “Manitas del Monte”, un poderoso criminal que requiere de sus servicios para convertirse en la mujer que siempre ha soñado. Rita, motivada por el dinero, decide ayudarlo en su transición a Emilia Pérez: investiga todas las alternativas, le consigue al médico que hará la operación, e incluso hace que Jessi, esposa de “Manitas”, crea en la muerte de su amado marido. Años después, el destino reúne a Rita con Emilia, quien vive como toda una mujer y, en cierto modo, está arrepentida por su pasado.

¿Y México?

Cuando el proyecto se encontraba en preproducción, se reportó que un equipo había iniciado la búsqueda de locaciones en México. Gran parte de la cinta se desarrolla en el país, por lo que sus calles eran el escenario perfecto para ser retratado en la pantalla grande. Sin embargo, pronto los planes cambiaron. Por deseos de Audiard, el rodaje se trasladó a un estudio cerca de París, y comenzó en 2023.

En entrevista para Variety, el director reveló que se cambió la ubicación por la “libertad para las partes cantadas y con coreografía”. Si bien, las locaciones habrían ayudado al presupuesto y el aspecto visual de Emilia Pérez, podrían haber sido restrictivas en términos de espacio, luz y disponibilidad necesarios. En su lugar, se optó por construir un set mexicano, especialmente para escenas desarrolladas en interiores.

Al final, una sola escena fue filmada en territorio mexicano, lo cual despertó genuinas dudas entre la posible audiencia. Las canciones de la película, por otro lado, contaron con la composición de Camille, exitosa cantante francesa que trabajó con un traductor mexicano para dar la intención correcta a cada tema. De nueva cuenta, todo parecía ser un trabajo respetuoso para la población mexicana, pero fue el mismo Audiard quien señaló no haber estudiado lo suficiente al país para entenderlo.

“No, no estudié tanto. Lo que debía entender ya lo sabía un poco”, dijo (en una respuesta traducida) durante su paso por el Festival de Cine de Morelia (FICM) 2024.

La polémica Emilia Pérez y su recepción en México

Unos días después, el francés apareció en una proyección organizada para el Sindicato de Directores de Estados Unidos. El evento, donde Guillermo del Toro lideró la conversación, sirvió para que Audiard profundizara en qué tanto conocía México.

“Fui por primera vez a México hace unos 40 años, a la región de Xalapa (Veracruz), donde tenía un amigo. En ese momento pensé que había un poco de corrupción, una especie de corrupción turística tropical. Desde entonces creo que ha habido grandes cambios y eso me entristece. Pero amo México. Recién estuvimos en Morelia. Fue sublime. La música fue increíble. Allí el nivel de musicalidad que hay en la calle es increíble. No sé si Emilia Pérez es un buen reflejo de la cultura mexicana, porque rodamos todo en París en un estudio”, reveló (vía).

Además, reconoció abiertamente los motivos por los que se trasladó hasta Europa para rodar la cinta. Virginie Montel, diseñadora de producción, fue reconocida como la encargada de “llevar México a París”.

“Fui a México tres o cuatro veces con mi equipo. Buscamos locaciones. Hicimos un casting. Y creo que fue al final de la tercera visita cuando me di cuenta de que, si trabajaba en estos lugares reales, me quedaría pegado al suelo. Verás, tenía todas estas imágenes en mi cabeza, y estas imágenes no iban a caber en las calles de México, en el interior de México. Necesitaba una herramienta de estilización más grande. Y en cierto sentido, eso es normal, porque dado que la idea original era una ópera, ¿qué hay más cerca del escenario de la ópera que un estudio de sonido?”

En su crítica para Cine PREMIERE, Jorge Negrete señala que la visión de México a través de Jacques Audiard resulta «artificial» y con «libertades creativas cuestionables» que sólo sirven para dar cohesión a lo narrado. Señala también la confirmación del propio cineasta (durante su paso por el Festival de Cine de Cannes) respecto a la endeble documentación. «Pobre Emilia Pérez, tan cerca de Francia y tan lejos de México», añade.

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Una maravilla para la crítica (internacional)

Emilia Pérez tuvo su premiere internacional en el Festival de Cine de Cannes 2024, donde compitió por la Palma de Oro. El 18 de mayo, la audiencia pudo ver el resultado por primera vez, y los comentarios, en su mayoría, hicieron pensar a muchos en una película formidable. Una sonora ovación se llevó a cabo entre 9 y 11 minutos, dependiendo del medio a consultar. Selena Gomez se mostró conmovida hasta las lágrimas, mientras que Zoe Saldaña y Edgar Ramírez, quien también participa en la cinta, compartieron un abrazo. Karla Sofía Gascón no se quedó atrás y recibió un gran aplauso.

Al Festival de Cine de Cannes acuden, en promedio, cerca de 30 mil personas al año. Ya sea para la presentación y actividades relacionadas con los estrenos internacionales, o para asistir al llamado Marché du Film (Mercado de cine), se calcula que dos tercios de los asistentes provienen de Europa. El número de periodistas que cubren las alfombras rojas, premieres y conferencias de prensa, se calcula en 5 mil anualmente, con poco más del 40% perteneciente sólo a Francia y otras regiones cercanas. En total, se estima que 90 países cubren los días que dura el certamen.

Poco tiempo después de la premiere, en medios internacionales comenzaron las especulaciones sobre posibles premios. The Hollywood Reporter, por ejemplo, la llamó “un magnífico descubrimiento”, y destacó la labor de Saldaña, quien “nunca había estado mejor”. Al término del certamen, Emilia Pérez ganó el premio del jurado, mientras que Gascón, Saldaña, Gomez y Adriana Paz recibieron el premio a Mejor actriz.

La película continuó su paso por aclamados festivales de cine, como el de Telluride y Toronto. También participó en San Sebastián, y en cada uno de ellos el patrón parecía repetirse. Se hablaba de una cinta arriesgada, con estupendas actuaciones, sólidos valores de producción y una dirección alucinante. Pronto se anunció que Emilia Pérez llegaría al ya mencionado FICM. Sería la primera vez que el público mexicano vería la cinta que tanto se había celebrado en el mundo.

Emilia Pérez se convirtió como la película inaugural del FICM, lo cual despertó dudas. Algunas críticas ya anunciaban que la cinta podría no conectar con el público mexicano, y la reacción de los asistentes fue, en su mayoría, negativa. Numerosos aspectos en torno a la cinta fueron objeto de críticas y hasta burlas, lo cual incrementó la conversación a niveles inesperados. De pronto, el largometraje de Jacques Audiard se había convertido en un must-see… aunque por razones cuestionables.

El musical llegó a Netflix (en Estados Unidos) durante noviembre, y millones más tuvieron acceso a la cinta. Muchas de sus escenas se volvieron virales en cuestión de horas. Por fin había material para que el público confirmara si la cinta era tan estrafalaria y ofensiva como tanto se mencionó.

Razones de la animadversión a Emilia Pérez en México

La falta de talento nacional

La polémica Emilia Pérez y su recepción en México

Al frente de Emilia Pérez se encuentran Zoe Saldaña (Rita), Karla Sofía Gascón (“Manitas” / Emilia) y Selena Gomez (Jessi). Si bien, todas hablan español, es innegable que su acento —especialmente el de Gomez— se ha convertido en uno de los elementos más rechazados.

Rodrigo Prieto, director de fotografía mexicano y cuatro veces nominado al Oscar, fue uno de los primeros mexicanos en arremeter abiertamente contra la falta de talento mexicano en la cinta.

“En primer lugar, me entristece que la película no se haya rodado en México. En segundo lugar, ¿por qué no incluirías a más mexicanos para participar en la producción? Más cuando el tema es tan importante para nosotros los mexicanos. ¿Por qué no contratar a un diseñador de producción, un diseñador de vestuario o al menos algunos consultores mexicanos? Sí, tenían entrenadores de diálogo, pero me ofendió que una historia así fuera retratada de una manera que parecía tan poco auténtica”, dijo a Deadline.

Sólo Adriana Paz (a quien Prieto destaca como un «soplo de aire fresco») destaca como el mayor talento mexicano en los roles principales. La ganadora del Ariel por su protagónico en La Tirisia, y a quien hemos visto en títulos como Rudo y cursi, Las horas muertas y Vis a Vis, interpreta a Epifanía, el nuevo interés amoroso de Emilia Pérez. Aunque su papel se reduce al tercer acto de la cinta, es de los pocos elementos que, a ojos del público mexicano, resulta medianamente agradable. ¿Por qué sólo ella y no más intérpretes nacionales están en el elenco?

Tras una proyección para SAG-AFTRA, Carla Hool, directora de casting, habló sobre el proceso para encontrar a las protagonistas. Destacó que, en un principio, se consideró que Rita, Emilia y Jessi fueran mexicanas, pero ante la elección de las actrices finales, se optó por darles otra nacionalidad a un par de ellas.

Karla Sofía Gascón como Manitas del Monte
Karla Sofía Gascón como “Manitas del Monte”

“Hicimos una gran búsqueda, estábamos abiertos a todo e hicimos una gran búsqueda en México, Estados Unidos, España y toda América Latina. Queríamos mantenerlo realmente auténtico. Pero, al final del día, las mejores actrices que encarnaron a estos personajes son los que están aquí, ¿verdad? Luego tuvimos que ajustar esa autenticidad con los acentos. Sabes que no son necesariamente nativos mexicanos. Fue una gran búsqueda, vimos un montón de actrices por todas partes, y para el rol de Emilia, Jacques quería algo auténtico, a una actriz trans”.

Al final, Rita revela provenir de República Dominicana, y con Jessi se deja claro que se trata de una estadounidense viviendo en México por seguir los pasos de su esposo.

Rodrigo Prieto también señaló la falta de investigación respecto a detalles básicos. Esto, en sus palabras, le habló de un profundo desinterés en la producción.

“Fueron sólo los detalles para mí. Nunca tendrías un letrero de cárcel que dijera ‘Cárcel’. Son solo los detalles, y eso me muestra que nadie que lo supiera estuvo involucrado. Y ni siquiera importó. Eso fue muy preocupante para mí. Incluso yo, con Pedro Páramo, no soy de esa región de México, pero fui y hablé con la gente para saber la mejor forma de llevar su cultura a la pantalla. Todo está en los detalles”, concluyó.

Ante la reacción extranjera a la cinta, el reconocimiento que se le ha dado a Jacques Audiard, y los elogios a sus actrices (que, con excepción de Cannes y las shortlists de los Premios BAFTA, excluyen a Adriana Paz), surgieron algunas dudas. ¿Es Emilia Pérez una muestra del colonialismo? ¿En verdad la película se preocupa por decir algo sobre los problemas en México, o estos sólo se tomaron como el pretexto para competir por premios? 

emilia pérez ficm

El crítico mexicano Alonso Díaz de la Vega, a través de Gatopardo, señala que Emilia Pérez da la impresión de no ser una película, «sino un instrumento». No cree que sus intenciones sean en contra de México, y de hecho considera a Audiard como un creativo «bienintencionado»; sin embargo, sí ve en el conjunto una explotación incorrecta. 

«Al incluir a actrices descendientes de migrantes latinoamericanos y poner a una mujer trans (de origen español) en el rol protagónico, Audiard, un hombre blanco, heterosexual y europeo, explota las narrativas de personas históricamente oprimidas para sacar un beneficio personal ya incuestionable (refiriéndose a los premios conseguidos por la cinta)». 

Otra forma en la que, según Díaz de la Vega, Audiard quiso sacar provecho, fue en la elección de su elenco. Una elección que, en su opinión, está orientada al éxito taquillero. Nadie puede negar que Zoe Saldaña y Selena Gomez (principalmente) son nombres capaces de atraer espectadores a las salas de cine, pero, ¿eso las hacía ideales para estelarizar un relato así, especialmente cuando sus personajes eran de origen mexicano? ¿con qué público en mente y para qué se produjo la cinta? 

Selena Gomez

Gracias a su actuación en otras producciones, la ex “niña Disney” ha conseguido nominaciones a importantes premios, como los Emmy, Globos de Oro y SAG Awards. Pero su trabajo como Jessi Del Monte ha provocado un férreo debate en redes sociales. Se habla de su acento, la exageración al pronunciar algunas palabras, y de las frases que, por su poca verosimilitud, han inspirado memes. Meses antes, Gomez relató que la experiencia filmando esta película (su primera en español) fue increíblemente positiva, y agradeció el apoyo de su director con aquellos problemas que aparecieron al hablar español.

Selena Gomez en Emilia Pérez
La polémica Emilia Pérez y su recepción en México

“Hice una audición para este papel y trabajé en mi español con un maestro. Probablemente pasé medio año esforzándome al máximo para lograrlo. E incluso en la audición, había estropeado algunas líneas. Jacques fue realmente genial y dijo: ‘Creo que deberíamos convertirla en mexicoamericana’. Y todos hablamos de ello como elenco, porque la gente tiene opiniones, y la identidad latina en Estados Unidos es muy similar a lo que retrata mi personaje, que habla inglés y español al mismo tiempo. Pudimos construir el personaje, Jessi, en torno a mi habilidad, y estaba muy agradecida por eso”, dijo a The Hollywood Reporter.

Escenas como sus exabruptos hacia Emilia, la furia al sentirse acorralada, o sus intentos por demostrar amor (incluyendo ‘Hasta me duele la p*nche vulv@ nada más de acordarme de ti’) pronto se volvieron en el estandarte de quienes critican la cinta. Fue imposible escapar de la conversación, y más de uno recalcó que en México no se habla de esa forma.

Eugenio Derbez también expresó su opinión. En el podcast Hablando de cine con, conducido por Gaby Meza, el mexicano comentó qué opinaba de Emilia Pérez y su (entonces) posible participación en la temporada de premios. Derbez, que vio la cinta en una proyección junto al elenco, no se contuvo.

“Hay una cosa que me llama mucho la atención… la actuación de Selena Gomez (…) Selena es indefendible. Yo estaba ahí [en el cine] con gente que nos volteábamos [a ver] cada vez que venía una de sus escenas. Nos volteamos a ver para decir: ‘Guau ¿qué es esto?’ o decía: ‘No puedo creer que nadie este hablando de eso’. Siento que, por ejemplo, en Cannes que [a Emilia Pérez] le dieron un premio, y en Estados Unidos, que nadie ha hablado de eso y sigue ganando premios, siento que lo que pasa es que no hablan español”.

Críticos y cinéfilos coincidieron con sus palabras. De hecho, también teorizó que en el extranjero el recibimiento fue diferente por la desconexión con la realidad mexicana. Sin embargo, los fans de Selena Gomez tomaron tal opinión como si de una bomba se tratara. Arremetieron contra el comediante, Gaby Meza, y cualquier ser humano que hablara mal del proyecto. Las críticas, como era de esperarse, llegaron a la actriz en cuestión, quien escribió lo siguiente:

“Entiendo de dónde viene… lo siento, hice lo mejor que pude con el tiempo que me dieron. Eso no quita el esfuerzo y corazón que le puse a la película”.

La interpretación a tal respuesta fue divida, pues hubo quienes la consideraron una excusa. Considerando las palabras de Selena y la directora de casting, se hizo evidente que Gomez no alcanzó la preparación inicialmente esperada. Los ataques a Derbez fueron incesantes, y orillaron al actor a disculparse unos días después. El episodio de Hablando de cine con que inició la polémica fue eliminado.

“Querida Selena. Me disculpo, de verdad, por mis comentarios inconscientes, son indefendibles y van en contra de todo lo que defiendo. Como latinos, siempre debemos apoyarnos el uno al otro. No hay excusas. Estuve mal, y admiro profundamente tu carrera y generoso corazón. Emilia Pérez merece ser celebrada, no disminuida por mis comentarios irreflexivos. Me alejo de esto con una lección aprendida. Entiendo si no puedes aceptar mi disculpa, pero por favor conoce que viene desde mi corazón. Con todo mi amor y admiración, Eugenio Derbez”, escribió el también director.

Lo cierto es que, aun con disculpas de por medio, los comentarios continúan. Ya sea por la entonación de las actrices, la poca cotidianeidad de sus palabras, e incluso la pronunciación de las mismas, es común encontrarse con eternas guerras sobre qué tan en serio debemos tomarnos los diálogos de Emilia Pérez. La conversación adquiere otro contexto cuando se hace mención de actores mexicanos o latinoamericanos que, con tal de obtener mejores oportunidades en el extranjero, han implementado el inglés como parte de su vida diaria. Algunas lo han logrado con éxito, mientras que otras, incluso con años de experiencia en la industria, todavía manejan un notable acento. 

En 2024 se viralizó un video donde Sofía Vergara, nacida en Colombia, hablaba sobre la falta de oportunidades para latinos en Estados Unidos. La actriz señaló que, si no hay tantas oportunidades, es porque no hay suficientes guionistas de dicho origen, y los que ya están, escriben de una realidad que sí conocen (la americana). También se defendió del entrevistador, quien hizo una ligera burla sobre su acento al hablar inglés.

Previamente, en entrevista para Los Angeles Times, Vergara comentó que su forma de hablar inglés le había traído inconvenientes, especialmente a la hora de realizar papeles importantes. Ni siquiera sus millones de seguidores, o sus años en la industria, le hacen frente al problema que representa no hablar el inglés adecuado: 

Emilia Pérez escena reencuentro

«Siempre estoy buscando personajes porque no hay mucho que pueda interpretar con este estúpido acento. No puedo interpretar a una científica ni estar en La Lista de Schindler. Mis trabajos como actriz son algo limitados». 

Salma Hayek, mexicana que ha llegado a participar hasta en el MCU, y que tiene una nominación al Oscar como Mejor actriz, ha admitido que el idioma es una de las barreras más grandes que enfrenta. Llegó a Estados Unidos con muy poco conocimiento del inglés, y aunque gramaticalmente no le cuesta trabajo, su acento le ha costado comentarios.

«Llegué aquí (a Estados Unidos) y me di cuenta de cuán limitado era mi inglés, fue muy aterrador. Pronto me di cuenta de que no iba a ser difícil aprender, sino casi imposible. Mi acento era horrible. En México nadie dice: ‘Hablas inglés con buen acento’. Hablas inglés o no lo hablas: mientras puedas comunicarte, a nadie le importa. Pero la palabra ‘acento’ se convirtió en una palabra muy importante en mi vida», dijo en entrevista con Oprah Winfrey.

El mismo Eugenio Derbez, tan criticado por hablar sobre el inglés de Selena Gomez, ha reconocido cuán difícil le fue aprender inglés para acceder a mejores oportunidades en Estados Unidos, y cómo la industria no termina por aceptar a los extranjeros que no hablan un inglés sin acento. De hecho, reveló un «secreto» para acercar a la comunidad latina a su trabajo en Estados Unidos.

«Empecé a poner español en mis películas, y usualmente doblo mis películas en español. Hago tours de promoción en ambos países (México y Estados Unidos). No porque me haya ido dejé de hablar español. Cada vez que platico con un productor o alguien importante de la industria, siempre me dicen: ‘Eres demasiado latino’, ‘Tienes un acento’. Pero al mismo tiempo ven a figuras como Salma (Hayek) o Sofía (Vergara), y lo aman. Es demasiado raro, no lo entiendo. Creo que no abren sus mentes a nuevas ideas, no ven fuera de la caja. Son como: ‘Oh, suena muy extranjero, no me gusta’. Por eso abrí mi compañía productora (3Pas)», dijo al podcast Highly Relevant

¿Canciones sobre desaparecidos?

Emilia Pérez, Zoe Saldaña cantando "El mal"
La polémica Emilia Pérez y su recepción en México

Al ser un musical, Emilia Pérez presenta canciones con casi todos los temas que toca. La cinta inicia con una peculiar versión del famoso audio “Se compran… colchones…”, y poco a poco nos introduce en una serie de temas que homenajean la vaginoplastia de su protagonista, su reencuentro con Rita, la desesperación de Jessi, e incluso las desapariciones forzadas causadas por el crimen en México.

Porque sí, una vez que “Manitas del Monte” reaparece como Emilia, funda junto con Rita una asociación para ayudar a las víctimas de secuestros, desapariciones y asesinatos a cargo del crimen. Lo “curioso” es que muchas de las víctimas perdieron la vida gracias a los crímenes que la protagonista cometía u ordenaba cuando cometía un cartel.

“Realmente me sorprendió la forma en la que podemos contar cosas que nos duelen. Nunca imaginé verlas en un musical y que esto podría ser tan conmovedor… Por momentos no podía parar de llorar, porque es algo que yo vivo al ser mexicana, y que me toca. Es difícil decirlo, pero la forma en la que Jacques lo visualizó me pareció muy precisa y hermosa”, reveló Adriana Paz a CHIC Magazine.

“Para” es, quizá, la canción que más ha ofendido a los mexicanos. Con versos como “Para que todos sus amigos lo puedan llorar”, “Para saber dónde los malos la escondieron”, “Para hacer reaparecer a los desaparecidos” o “Para que el hijo y la madre estén de nuevo juntos”, la cinta nos muestra que familiares de las víctimas y criminales supuestamente arrepentidos colaboran para encontrar cuerpos en fosas clandestinas. Basta con ver una reacción a dicha escena, y los comentarios a esta, para entender la batalla que genera hablar de Emilia Pérez.

Es importante destacar que quienes dan críticas mixtas a la películas (o incluso positivas), tienen claro que los números musicales no son el punto más fuerte de este título. Jesús Chavarría, crítico de cine, libros y cómics, escribió para La Razón que el tema de los desaparecidos parece «sólo un pretexto para una trama que borde el melodrama»; también apunto a que las canciones no se pueden considerar memorables. Por su parte, Alejandro Alemán, crítico de Filmsteria, y colaborador de El Universal y Cine PREMIERE, señaló que al centro de la cinta yacen ideas interesantes, pero consideró un «elemento criticable» el ver los musicales sobre desaparecidos y la violencia sicaria.

A través de RogerEbert.com, el crítico Carlos Aguilar (de origen mexicano), presentó una postura diferente a la de quienes crucifican la interpretación de «Para». En su opinión, el tema no tiene la intención de mostrar una realidad, e incluso señaló algunas producciones contemporáneas (hechas en México) como muestra de ese realismo.

«No me adentré en Emilia Pérez buscando el tipo de humanismo introspectivo y punzante que cineastas mexicanas como Fernanda Valadez y Astrid Rondero ofrecieron en Sin señas particulares, y ahora en Sujo. Los dramas realistas no se ocupan de la violencia, sino de cómo sus consecuencias crean víctimas perpetuas. Esto surge de una comprensión de primera mano sobre el imaginario mexicano. Esas son las voces que vale la pena apoyar para este tipo de trabajo narrativo», escribió. 

El ya mencionado Alonso Díaz de la Vega también apunta a un colonialismo presente en los versos de las canciones. «Estos no sólo atropellan el sufrimiento mexicano, sino que expresan su imaginario colonialista». Como ejemplos menciona que, en algún momento de la cinta, la hija de «Manitas» le dice a Emilia que su padre olía a «comida picante, mezcal y guacamole». Además, durante la canción dedicada a las desapariciones, los delincuentes mencionan que, gracias al dinero donado por Pérez, por fin podrán «aprender a calcular que uno y dos son tres» y «limpiar su piel de tatuajes». En su opinión, son símbolos inequívocos de cómo se percibe a los habitantes de México: violentos y con ignorancia.  

Karla Sofía Gascón

Luego de trabajar varios años en México, Karla Sofía Gascón (entonces bajo la identidad de Carlos Gascón) encontró su éxito más grande en Nosotros los Nobles, comedia que se convertiría en la segunda película mexicana más taquillera de la historia. Su salto a la fama internacional representó esperanza para muchos, pues creían que como Emilia Pérez podría ofrecer la representación trans necesaria para la comunidad. Como consecuencia de las respuestas que dio a las críticas, su imagen también enfrenta un problema en la comunidad mexicana.

Cuando estalló la polémica entre Selena Gomez y Eugenio Derbez, Gascón defendió a su compañera de reparto y criticó la poca congruencia del mexicano. “Te quiero, no hagas caso a comentarios negativos, estás perfecta”, le escribió en redes sociales, mientras que en una entrevista para CNN en Español, esto dijo sobre Derbez:

“Es una opinión que cada uno tiene. Lo que no me gusta de la banda es cuando dice una cosa y luego (hace) la contraria al mismo tiempo. Si has dicho algo llévalo hasta el final. Si has metido la pata, está bien que pidas perdón, pero si es tu opinión y a ti te parece que es correcto, ¿quién te impide expresar tu opinión?”.

La polémica se tornó en su contra sólo días después. Las redes ya eran un receptáculo de odio, críticas, memes, burlas y dos equipos muy claros: los que apoyaban a Derbez y los que defendían a Gomez. Gascón enfureció contra quienes criticaban la cinta, y en sus redes sociales escribió:

“Quiero dar las gracias a todo México y a los mexicanos, sé perfectamente que todo este odio injustificado no parte de ustedes, simplemente son cuatro gatos con mucho y variados intereses de por medio. Es más, la prueba la van a tener el día del estreno con las salas llenas y el público amando Emilia Pérez como ya me lo han demostrado en persona. Es más, emplazo, de nuevo, a todos estos perfiles falsos a que vengan a decírmelo”.

La polémica Emilia Pérez y su recepción en México

Usar el término “gatos” provocó cientos de comentarios negativos, pues fue tomado como una ofensa a los que han expresado su descontento. Como si algo faltara, después se hicieron públicas capturas donde se mostraba la publicación inicial de Karla Sofía. “Quiero dar las gracias a todo México y a los mexicanos de bien…”. La edición del mensaje recibió aún más críticas, e incluso hubo usuarios que le recomendaron no tomarse las críticas como algo personal, pues se criticaba la película y su guion, no su trabajo individual.

En torno a su personaje, específicamente a la forma en que fue escrito, también hay señalamientos importantes. La Alianza Gay y Lésbica Contra la Difamación (GLAAD) criticó el tratamiento a Emilia Pérez como un paso hacia atrás en cuanto a representación trans se refiere. En un artículo recopiló diversos comentarios de críticos trans donde estos señalaban los terribles errores en el guion de Jacques Audiard.

La queja más común es que, al transicionar, Emilia se vuelve “buena” casi como por arte de magia. Varios entienden su proceso como una decisión moral, y no como algo que verdaderamente importaba a “Manitas” desde tiempo atrás. Incluso están los que vieron el tema como un “experimento”, y quienes critican que se asocia la masculinidad con el mal y la femineidad con la bondad. Ante las críticas por el manejo de un personaje trans, la actriz española también tuvo una fuerte respuesta.

“Ser LGBTQ, tener esas etiquetas, no les quita su estupidez, así como ser heterosexual tampoco lo hace. Me molesta que la gente diciendo esas cosas está sentada en su casa haciendo nada. Si no les gusta, hagan su propia película. Creen ,a representación que quieren ver para su comunidad. Algunos dicen: ‘Quiero ver a personajes LGBTQ haciendo cosas cotidianas’. Pero nosotros también hacemos cosas malas”, dijo a Vanity Fair.

Posteriormente, Gascón también contó que, si la película tiene tal representación de lo que significa ser una mujer trans, es gracias a ella. En entrevista para The Hollywood Reporter, dijo que la primera versión del guion señalaba que «Manitas» sólo se operaba para evadir la justicia. Una vez bajo la identidad de Emilia, se le presentaría en una relación con un hombre, lo cual cambiaba su orientación sexual por completo. Además, habló sobre las amenazas de muerte que ha recibido por su desempeño y actitud. 

«Me he acostumbrado a ello. De hecho, me encanta. Es mi gasolina para decirle a la gente: ‘Ganaron’. Mientras más gente me odie, y más gente me envíe mensajes insultantes, más agradezco y disfruto el momento». 

El final

“México tiene el mismo problema que enfrentan tres o cuatro países de América Latina: el colapso de la democracia, la invasión del narcotráfico…  Tampoco deberíamos ser demasiado presumidos en Francia. Cuando se me ocurrió la idea por primera vez, inmediatamente pensé, sin poder concretarla del todo, en la idea de una persona que quiere una transición y un país desgarrado. Si un país está dividido en dos, ¿cómo podrá reunificarse? Tal vez sea necesario alguien como Emilia que dé este gran salto hacia adelante y luego recuerde todo el daño que ha hecho. Tal vez tenga ideas, y quizá esas ideas sean buenas; si tendrá éxito es otra cuestión”, reveló a Screen Daily.

El desenlace de la cinta también ha generado todo tipo de críticas, pues presenta a Emilia convertida en una de esas personas desaparecidas, aunque ella por otro tipo de problemas. La gente a la que ayudó con su fundación nunca supo que Pérez, años atrás, era líder de un cartel y destruyó, quizá, las mismas familias a las que les dio un poco de paz. La última escena muestra una procesión (liderada por Epifanía) donde sus participantes entonan una canción (“Las damas que pasan”) en honor a Emilia. Esta ha sido inmortalizada con una pequeña estatua.

Al final, la excriminal se convirtió en casi una santa. Eso dio pie a críticas para Jacques Audiard y su equipo por no tener la potestad para hablar de un tema del cual él reconoció su desconocimiento. Lejos de los malos acentos, los diálogos mal traducidos y algunas cuestionables decisiones técnicas, la más fuerte crítica de los mexicanos es la representación de los grupos criminales y sus consecuencias. El “apoyo” de los delincuentes arrepentidos para encontrar cuerpos parece imperdonable. ¿Qué ha dicho el director sobre tan sensible tema? Básicamente, que Emilia es una especie de mal necesario. 

Visiones encontradas

Figuras internacionales han mostrado su respaldo total a Emilia Pérez. Mientas usuarios de redes, influencers y críticos mexicanos se muestran contrariados por la cinta, grandes estrellas han señalado el trabajo de Audiard. También elogian la interpretación de sus tres actrices principales.

Denis Villeneuve, el respetado director de la franquicia Duna, la catalogó como una de sus películas favoritas de 2024. En entrevista para Total Film la llamó “original e inspiradora”; también dijo que Audiard es “uno de nuestros mejores cineastas”. Kate Winslet, quien ha trabajado con Zoe Saldaña en la franquicia Avatar, alabó a su compañera por su habilidad para hacer un musical. Como Villeneuve, destacó que el director es “brillante”, y elogió que decidiera convertir esta historia en una ópera.

Utilizando las palabras del dramaturgo Jeremy O. Harris, Xavier Dolan (responsable de Tom en el granero, Mommy y Matthias y Maxime) siguió un camino similar al de Karla Sofía Gascón y defendió este título sólo por su inclusión:

“La película no es mala. ¿Por qué los medios queer intentan cuestionar una película que le ha permitido a una actriz trans y la comunidad latina tener premios históricos en esta temporada? Los galardones no importan más que para dar oportunidades de trabajo, y si esta vez algunas mujeres de color y de la comunidad queer están teniendo su oportunidad, debemos ser conscientes de ello y de las vidas que afectamos con titulares basura”, compartió en una historia de Instagram.

James Cameron, quien ha dirigido a Saldaña en Avatar, y director de 3 de las 5 películas más taquilleras de la historia, incluso dijo que ha repetido Emilia Pérez en más de una ocasión: “Simplemente no se parece a ninguna otra película que se haya hecho jamás, ¿sabes? Quiero decir, creo que es audaz, atrevido, es una visión. Está bellamente ejecutada. Es una hermosa pieza cinematográfica”, (vía).

Meryl Streep, compañera de Selena Gomez en Only Murders in the Building, elogió su trabajo al describirlo como “hermoso, sensual e increíble”. Michael Mann, director de Fuego contra fuego y Ferrari, la catalogó como una “obra maestra contemporánea”, mientras que cineastas como Paul Schrader (El reverendo), Michael Gracey (El gran showman) y Reinaldo Marcus Green (King Richard: Una familia ganadora) la incluyeron entre sus favoritas de 2024.

Adriana Paz en Emilia Pérez
¿Por qué México “odia” Emilia Pérez (más que el resto del mundo)?

Sin embargo, hubo dos elogios que le dolieron al público mexicano. Por un lado está Issa López, realizadora de la elogiada Vuelven, quien también utilizó un tema similar para dicha cinta de 2017. Ella mencionó a CNN que la película le voló la cabeza: Creo que (Jacques Audiard) lo hizo mejor que ningún mexicano… la película es una obra maestra”. Tales palabras fueron suficientes para ganarse respuestas negativas de los mexicanos. En redes sociales la encararon por «menospreciar» el trabajo de colegas que, como ella, han buscado reflejar uno de los más grandes problemas en México.

Guillermo del Toro también sorprendió a muchos, y para muy mal. En la charla que compartió con Jacques Audiard admitió sentirse sorprendido y maravillado por el aspecto musical de la cinta. Elogió el apartado técnico y a su compañero, “uno de los cineastas vivos más increíbles”. También dijo que su representación de México fue “hipnótica y hermosa. Es tan hermoso ver una película que sí es cine”. Aunque suene increíble, Del Toro recibió un profundo rechazo por sus palabras.

En los Globos de Oro de 2025, la Asociación de Prensa Extranjera galardonó a Emilia Pérez con premios a Mejor película de comedia o musical, Mejor película en lengua extranjera, Mejor canción original (“El mal”) y Mejor actriz de reparto (Zoe Saldaña). Ante semejante resultado, en redes sociales se percibe el miedo de críticos y espectadores mexicanos (y latinoamericanos) que ya esperan lo “peor”. Temen que los Óscar sigan el mismo camino y la conviertan en máxima triunfadora de su 97ª edición.

“Yo no puedo hacer nada para cambiar la opinión de nadie. Todos tienen derecho a opinar lo que quieran”, afirma Adriana Paz a Excélsior. “Si están hablando y si está tan acalorada la situación es porque hay algo interesante que ver ahí, es porque hay cosas que impresionan. Eso es Emilia Pérez, puede gustarte o no y puedes generar una discusión y eso es lo que puede generar el arte”.

De nuevo, bajo la mirada de otros

En resumen, críticos y público general coinciden en que Emilia Pérez es una producción problemática desde su concepción. La falta de investigación, el rechazo al talento mexicano (incluso detrás de cámaras), y la poca sensibilidad al mezclar los fantasiosos musicales con duras realidades destacan en las reflexiones y críticas que se pueden leer. Pocas son las publicaciones que se leen de este título y en las que faltan peleas o, cuando menos, debates. No se niegan los problemas que dominan al país, pero sí se cuestiona el cómo y por qué se abordaron.

«Es la confirmación de una visión estereotípica de problemas profundos», reitera Jorge Negrete. Y aunque el problema sobre la visión de México en el extranjero ha cobrado una mayor fuerza recientemente (no sólo por la película que ahora nos ocupa), es algo que se arrastra desde hace décadas. 

Emilia Pérez Epifanía

De acuerdo con un estudio realizado por la Universidad Iberoamericana (IBERO), titulado Imagen de México en el Mundo, al país se le considera como una nación «emergente» y con problemas derivados de sus acuerdos institucionales, la corrupción y la violación a los derechos humanos. Su premisa partía de que la imagen es un «fenómeno orgánico», es decir, construido a partir de lo sucedido dentro de las fronteras. 

Entre las señales enviadas al exterior también se encontró un «escalamiento de la inseguridad y la ampliación de agentes que promueven la violencia criminal en el país». Por el lado amable, se hizo enfasis en el poder de la cultura para transmitir otro tipo de imagen. 

Desde sus primeras décadas, la forma en que el cine ha retratado dicha imagen inspiró clichés que prevalecieron durante décadas. Títulos como Broncho Billy and the Greaser, Border Incident, Tráfico, Criminal (con Diego Luna), o la misma Jack & Jill (con Eugenio Derbez), presentan a personajes mexicanos llenos de características que coinciden con el imaginario colectivo que se tiene del país: desde los criminales sin piedad (y con un abundante bigote), hasta los jardineros con una cultura desbordada. O como se dice en Emilia Pérez: personas que huelen a «comida picante, mezcal y guacamole».

«Europa, nos dice Emilia Pérez, merece decidir quién narra, y cómo, la brutalidad en México. No es nada menos que el pensamiento del apartheid, y por ello no sorprende que la conciencia moral de la película sea un médico israelí», añade Díaz de la Vega.

Algunas de las películas mencionadas, como Tráfico, fueron reconocidas con importantes premios de la industria. Aquello a pesar de su pobre representación, pues se prefirió lo ágil de su dirección a la verosimilitud de su guion. Actualmente, gran parte de los críticos mencionados han colocado el trabajo de Jacques Audiard en la misma canasta. Y con sus declaraciones, el cineasta sólo añade más a la conversación. Este afirma haber leído una novela donde un narcotraficante buscaba cambiar de sexo, lo cual le provocó un interés por darle más profundidad. ¿Cómo decidió que se ambientara en México?

«Pensé: ‘Si es un asunto narcotráfico, pues tiene que ser en México‘, aquí la historia tenía sentido. Y ¿por qué tomar el tema de los desaparecidos?, porque es un tema que a mí me ha obsesionado durante mucho tiempo. Por ejemplo, sé que están los 43 estudiantes que desaparecieron. A lo mejor ustedes en México tienen a los desaparecidos más presentes, pero en Francia esto aparece y a los dos días está olvidado, pero yo dije: ‘A mí no se me va a olvidar, yo no olvido’» (vía).

La película recibió un total de 13 nominaciones en los Premios Óscar, rompiendo el récord de más menciones pra una película extranjera que compartían El tigre y el dragón (2000) y Roma (2019) con 10. Sin importar el destino de Emilia Pérez en la temporada de premios, es inevitable pensar que los cuestionamientos seguirán. ¿Jacques Audiard hizo bien al retratar una realidad que, en sus propias palabras, no estudió del todo? ¿En verdad no hubo talento mexicano que pudiera interpretar a Rita, Jessi y Emilia? ¿Tiene el arte la obligación moral de ser fiel y respetuoso ante las temáticas sociales?

Pero sobre todo: ¿Qué vio el resto del mundo en Emilia Pérez? ¿Qué impidió a muchos mexicanos disfrutar la “obra maestra” aclamada por tantos?

autor Soy de los que siempre defendió a Robert Pattinson como Batman y puede ver la misma película en el cine hasta 7 veces. ¿Mi gusto culposo? El cine de terror de bajo presupuesto.

Contenido original de Cine PREMIERE

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