Sangrientos dieciséis: Un slasher con viajes temporales

Sangrientos dieciséis: Un slasher con viajes temporales

La directora estadounidense, de origen iraní, Nahnatchka Khan dirige Sangrientos dieciséis, una comedia de terror con viajes temporales.

El guion, que ha sido escrito a seis manos por David Matalon, Sasha Perl-Raver y Jen D’Angelo, no esconde sus referencias dentro del género slasher o sus claras influencias de las comedias más conocidas sobre máquinas del tiempo.

La cinta se acaba de estrenar en el Fantastic Fest de la ciudad de Austin en Texas y llegó a Prime Video este 6 de octubre.

Sinopsis de Sangrientos dieciséis

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VIDEOCRÍTICA DE SANGRIENTOS DIECISÉIS | CANAL DE SOYDECINE.COM

Jamie viaja al pasado de manera accidental. Allí, tendrá la oportunidad de parar a un histórico asesino en serie que acabó con la vida de todas las amigas de su madre y que nunca fue detenido por la policía.

La joven adolescente tendrá que integrarse en el instituto, aguantar a su madre y resolver un caso que lleva abierto más de treinta años.

Crítica de Sangrientos dieciséis

Sangrientos dieciséis es una comedia sin más pretensiones que el puro entretenimiento. La cinta evita las complicaciones propias del género intertemporal y huye de rebuscadas explicaciones o coherencias internas. El resultado es una cinta fresca, entretenida, con algunos momentos muy divertidos y con escenas típicas del slasher moderno.

Los referentes de Sangrientos dieciséis

Al igual que en Feliz día de tu muerte (Christopher Landon. 2017) con la que comparte un tono similar, la película no huye de sus referentes. Al contrario, los hace explícitos a través del personaje protagonista.

En sus explicaciones, Jamie nombra cintas anteriores como Scream, Regreso al futuro o Halloween entre otras, a pesar de que en la época en la que todo sucede algunas de ellas no se han estrenado aún. Frases como: “Si tus padres no acaban juntos no vas a desaparecer. Esto es ciencia no magia” o “al final el asesino pueden ser dos en realidad” son claras alusiones a estos clásicos del cine reciente.

De hecho, ese ejercicio de metacine es muy parecido al que puso de moda la saga Scream para revitalizar un género slasher que estaba en horas bajas. Incluso el asesino se ha hecho tan popular que todos llevan su máscara en Halloween, al igual que ocurría en la franquicia de Wes Craven.

Sangrientos dieciséis no inventa la rueda, pero la usa a su favor, demostrando que no se toma en serio su propio universo.

Los locos 80

Uno de los aspectos más divertidos de la cinta es el retrato que hace de la década de los ochenta. La protagonista se refiere a esa época como salvaje y la compara constantemente con la época actual. Una comparación en la que ninguna de las dos sale bien parada.

El guion de Matalon, Perl-Raver y D’Angelo se ríe de la misma manera de una época de excesos, inconsciencia y algo naif que de una actualidad, post 11 de septiembre, cargada de paranoia y control.

Sangrientos dieciséis está repleta de alusiones sexuales, consumo de droga y litros de alcohol, al ritmo de algunas de las canciones más populares de la emergente música dance y el rock moderno de aquellos años.

El reparto

Al igual que su directora, que ha trabajado fundamentalmente para televisión, el reparto está cargado de rostros conocidos de la pequeña pantalla. Empezando por su protagonista, Kiernan Shipka, a la que pudimos ver como Sally Draper en la aclamada Mad Men o en la serie de Netflix Las escalofriantes aventuras de Sabrina.

Su madre, Pam, está interpretada por Julie Bowen. La actriz, que debutó a principios de los noventa, alcanzó fama internacional gracias a su papel de Sarah en Perdidos y se consagró mundialmente como Claire Dunphy en Modern Family, papel por el que consiguió dos premios Emmy.

Completan el reparto Olivia Holt, Randall Park, Lochlyn Munro , Charlie Gillespie y Liana Liberato. Todos ellos con amplia experiencia en series televisivas.

Nuestra valoración de Sangrientos dieciséis

En 2019, y tras una larga carrera escribiendo para televisión, Nahnatchka Khan debutaba en la dirección con la interesante Quizás para siempre.

En este, su segundo largo, la directora cambia de tono para ofrecernos una comedia de terror adolescente que, aunque entretenida, acaba pareciéndose demasiado a las películas que le sirven de influencia.

Sangrientos dieciséis no se preocupa demasiado por la coherencia narrativa ni se complica en exceso a la hora de lidiar con los viajes temporales. Es puro slasher y pura diversión. La cinta ideal para evadirnos del mundo, solos o en compañía.

Contenido original de SOYDECINE.COM

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